jueves, 30 de abril de 2009

El Yangtsé o un viaje a través del tiempo

En las orillas del Yangtsé, el río más largo de Asia que extiende sus aguas a lo largo de unos 6.000 km a través de China, yaks y yurtas coexisten con automóviles y edificios. “Río nutricio” de 600 millones de chinos es, en forma incontestable, fuente de desarrollo. Pero, para poder aprovecharlo, es preciso disponer de los medios necesarios.


© Geoffroy y Loïc de la Tullaye
El Yangtsé, en las cercanías de la ciudad de Yushu.

Los autores del filme documental “Yangtsé. Una aventura de los hermanos La Tullaye”, Loic y Geoffroy, eligieron el Yangtsé para demostrar hasta qué punto el acceso al agua desempeña un papel determinante en la vida humana. Contestan aquí a las preguntas de Katerina Markelova del Correo de la UNESCO.

¿Por qué han elegido el tema del desarrollo en la película “Expedición Yangtsé”?

Geoffroy: Viajar a lo largo del Yangtsé, es viajar a través del tiempo. En las altas mesetas tibetanas existe aúngente que camina tres horas diarias para llegar al agua. Nos hallamos en la edad de piedra. Si descendemos un poco la corriente entramos en la época industrial, con grandes ciudades que empiezan a dominar el agua. En la desembocadura del mismo río, en Shanghai, el agua corriente es permanente. Estamos en plena modernidad.

En nuestro documental quisimos mostrar el vínculo existente entre acceso al agua y nivel de desarrollo. Rápidamente, China nos pareció el sitio ideal por su extraordinaria diversidad de maneras de “vivir el agua”.

Loic: Gracias a esta expedición pudimos redescubrir nuestro pasado. Para nosotros, era importante revivir la evolución que conocieronlos países occidentales y que hoy en día nos permite beber agua del grifo.

El objetivo del viaje fue también poner en imágenes las relaciones entre el hombre y el agua. En Occidente otorgamos escasa importancia a este recurso vital. Disponemos de él a voluntad, a tal punto que sale agua caliente del grifo. Peor aún, utilizamos agua potable en los aseos. Para la mayoría de la gente del planeta esto es incomprensible. En China, por ejemplo, el agua es tan preciosa que el Yangtsé se considera un río nutricio, como una madre.



¿Existe una relación directa entre agua y desarrollo?

G : Absolutamente. Debido a su aislamiento geográfico, los habitantes de las altas mesetas tibetanas están, de alguna manera, condenados al subdesarrollo. Por supuesto, la línea ferroviaria inaugurada en 2006 servirá a desenclavar el Tíbet, pero de momento el modo de vida no tiene nada de moderno. Una estudiante tibetana que pasaba sus vacaciones en su aldea natal, Qmar He, nos dijo que todo su tiempo libre lo empleaba en ir a buscar agua. En cambio en la ciudad, ese tiempo lo dedica al ocio y a la lectura.

Algo más lejos, río abajo, vimos un molino de agua, cosa que de por sí es ya un signo de desarrollo. Pero hizo falta mucho tiempo para que un mecanismo de tal naturaleza, sin embargo simple, se pusiera en marcha. Unos 1.000 km más abajo nos topamos con la famosa Presa de las Tres Gargantas, que también es un molino de agua, sólo que muchísimo más grande. Terminada en 2009, es el resultado de un trabajo monumental que duró 15 años. Aún más lejos nos vimos confrontados con la paradoja que caracteriza a todas las sociedades desarrolladas: ¡se quiere consumir agua pura y al mismo tiempo se vierten todos los residuos en el río! Por último, llegados a Shanghai, nos encontramos con una sociedad que comprendió desde hace mucho tiempo que para tener agua pura hay que tratar las aguas usadas.

Acceso, dominio, securización y gestión del agua de manera sostenible son las etapas de evolución que observamos a lo largo del Yangtsé.



Ustedes han podido observar la mayor presa del mundo, la de las Tres Gargantas. Es cierto que permite la navegación, por tanto el desarrollo, pero también causa importantes problemas en el medio ambiente...

G : Es cierto. La presa hizo del Yangtsé una gran vía de crecimiento que vincula el este desarrollado con el oeste subdesarrollado. Desde que el río es navegable, la ciudad de Chongqing, situada más arriba de la presa, crece con la facilidad de los hongos. ¡Mil personas se instalan en ella todos los días! En la actualidad supera los 32 millones de habitantes.

L : A esto hay que añadir que hoy día la mayor parte de las aguas servidas se vierten directamente en el Yangtsé. El agua contaminada llega luego a la presa, donde se estanca, pierde todo su oxígeno y sufre la eutrofización. El espesor de las algas en ciertos lugares del río llega hasta los 30 cm.

Matar al Yangtsé es matar a 600 millones de personas que viven en la cuenca del río, vale decir el 10% de la población terrestre. Si los chinos no actúan muy rápido transformarán la Presa de las Tres Gargantas en una gran cloaca, un vertedero al aire libre. Ellos son muy conscientes del fenómeno. Si no se toman medidas inmediatas, el tratamiento que los chinos tendrán que aplicar al agua del Yangtsé para hacerla potable será mucho más complicado de lo que es hoy día, léase imposible. Es necesario saber que en China el agua de superficie representa la principal fuente de agua potable contrariamente al agua subterránea que prácticamente no es explotada.

¿Qué ocurre con la biodiversidad en el río Yangtsé ?

G : En 2006, la contaminación, la presa, la intensificación de la navegación, la pesca extensiva acarrearon la extinción del delfín del Yangtsé. La desaparición de esta especie emblemática provocó muchos comentarios, pero existe aún un número considerable de especies amenazadas de las cuales no se habla, como la marsopa del Yangtsé, también endémica.

La desaparición del delfín también es un toque de alarma. Incluso si no se habla de sobrepoblación del planeta, podemos preguntarnos si el próximo mamífero en vías de extinción no será el hombre. Unos tres millones de personas en los países en vías de desarrollo mueren anualmente a causa de enfermedades relacionadas con el agua. Cada 17 segundos un niño muere de diarrea. Cabe preguntarse, pues, si el proceso no ha comenzado ya…

Para concluir debemos decir que el objetivo de nuestras expediciones no es criticar, sino brindar a la gente instrumentos que les permitan interpretar mejor su medio ambiente y actuar, para preservarlo mejor.


Foto 2 © Geoffroy y Loïc de la Tullaye
La vida diaria en la aldea miao de Ajigen.

Foto 3 © Geoffroy and Loïc de la Tullaye
Barcos con rumbo a Shanghai, en espera de franquear una esclusa de la presa de las Tres Gargantas.


Información de http://portal.unesco.org


El consumo de agua: “del campo al plato”

El agua que bebemos plantea menos problemas que la que “comemos”. En efecto, la agricultura absorbe el 70% de este preciado líquido, omnipresente y escaso a la vez. Para remediar la escasez de recursos hídricos los expertos preconizan, entre otras soluciones, el cultivo de plantas resistentes a la sequía y la salinidad, el almacenamiento de agua y su desalinización.


(© Guy Bescond
Riego a la usanza tradicional en la región de Mopti (Malí).

Nuestro planeta no debería llamarse Tierra, sino más bien Agua, ya que ésta cubre las tres cuartas partes del globo terráqueo. Cuatro mil millones de años después de la aparición de la vida en el agua, ésta última sigue siendo esencial para la primera. Sin embargo, el agua dulce es un bien escaso, ya que el 97,5% del líquido elemento presente en nuestro plantea es salado y, por lo tanto, inutilizable para el consumo humano. Además, la inmensa mayoría del agua dulce se halla congelada en los glaciares, oculta en profundas capas subterráneas o estancada en los pantanos. Por si fuera poco, su distribución entre las distintas regiones del mundo es muy desigual. En definitiva, los seres humanos sólo podemos utilizar un 0,0075% del agua de la Tierra.

La escasez de agua es un problema muy importante, sobre todo en los países en desarrollo, que suelen estar ubicados en regiones áridas y dependientes de la agricultura. Los cultivos agrícolas absorben la mayor parte del agua disponible para el consumo humano: casi un 70%, según el último Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo. La cantidad de agua destinada a la agricultura podría duplicarse de aquí al año 2050.

Asia es, sin duda alguna, la región del mundo que más agua consume. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), este continente es el segundo del planeta por la magnitud de sus reservas de agua, pero concentra de por sí solo el 70% de la superficie mundial de tierras agrícolas de regadío. Su agricultura absorbe el 84% de los recursos hídricos del continente. En cambio, su población –que asciende a unos 4.000 millones de personas– sólo consume el 6%, y su industria el 10%.

El continente asiático se halla en plena mutación. Se calcula que en el año 2050 el mundo estará poblado por 9.000 millones de seres humanos, de los cuales 5.000 vivirán en Asia. Además de su fuerte crecimiento demográfico, este continente se desarrolla cada vez más en el plano económico y su creciente prosperidad está cambiando radicalmente los hábitos de consumo de las poblaciones. A la producción de arroz, gran devoradora de agua, ha venido ahora a sumarse una demanda cada vez mayor de carne. China, que en 1960 producía 2,5 millones de toneladas de carne, rebasó en 2006 los 80 millones. Según el Instituto UNESCO-IHE para la Educación relativa al Agua, para obtener un kilo de arroz se necesitan 3.000 litros, mientras que la producción de un kilo de carne de bovino consume unos 16.000 litros.


Beber o llenar el depósito del automóvil




A todo esto hay que añadir el gran auge de la producción de vehículos de motor. Es preciso saber que la fabricación de un automóvil necesita entre 20.000 y 300.000 litros de agua. Una vez fabricados, los automóviles necesitan combustible para funcionar. En estos últimos años, se ha extendido mucho el consumo de biocombustibles como el etanol, que se obtiene a partir del maíz y la caña de azúcar. Su producción está redundando en beneficio de los agricultores mexicanos y brasileños, pero agrava el problema de la alimentación y el del agua.

Para producir un litro de etanol se necesitan unos 2.500 litros de agua. Según el Panorama Energético Mundial 2006, publicado por la Asociación Internacional de la Energía, el ritmo de progresión de la producción de biocombustibles se cifra en un 7% anual. En Brasil, un país donde las precipitaciones lluviosas son abundantes, esa producción no va a constituir probablemente un problema, pero en países como China y la India es muy posible que no ocurra lo mismo en el futuro.

Hoy en día, muchos mejicanos dicen: “¿Prefieres llenar el depósito de combustible de tu automóvil, o poder comer?”. No es imposible que en el futuro los asiáticos digan: “¿Prefieres llenar el depósito de combustible de tu automóvil, o tener agua para beber?”.

La agricultura es el sector que más agua despilfarra. Se calcula que más de la mitad del agua utilizada para fines agrícolas se desperdicia, lo cual representa un 30% del agua dulce disponible a escala mundial. Limitando ese derroche se puede ahorrar una cantidad de agua enorme. Para ello, se prevé utilizar diversos métodos. Jan Olof Lundqvist, investigador del Instituto Hídrico Internacional de Estocolmo, dice: “Los sistemas de regadío son muy ineficaces. Además, en la producción de alimentos se derrocha también mucha agua. Esto es lo que solemos llamar la pérdida del campo al plato”. En las faenas de recolección, almacenamiento y transporte se echan a perder más o menos la mitad de los productos cultivados. “El agua es necesaria para la producción de todos los alimentos. Por lo tanto, todo desperdicio de éstos entraña una pérdida de agua”.

También se puede ahorrar agua en los primeros eslabones de la cadena de producción agraria. En los países en desarrollo se suele recurrir al riego superficial, posibilitado por el almacenamiento del agua en embalses. Esta técnica, sencilla y barata a la vez, se utiliza en particular para el cultivo del arroz. Sin embargo tiene un inconveniente: el elevado porcentaje de agua –casi un 50%– que se pierde a causa de la evaporación y las infiltraciones.

Sería fácil ahorrar agua utilizando la técnica de riego gota a gota, consistente en regar las plantas directamente con pequeñas cantidades de agua, utilizando tubos colocados en el suelo o, mejor aún, en el subsuelo. Sin embargo, este procedimiento de ahorro de agua resulta costoso y, además, necesita conocimientos técnicos para la colocación de los tubos que, una vez instalados, impiden toda flexibilidad en materia de cultivos. “Este método de regadío consume mucha energía”, señala Jan Olof Lundqvist. “En efecto, es necesario instalar bombas para llevar el agua a toda la superficie cultivada. Las inversiones que esta técnica necesita son demasiado elevadas para aplicarla a determinados tipos de cultivos, en particular al del arroz. En definitiva, es demasiado onerosa”.



Nuevas estrategias




Para mejorar la situación, el investigador sueco estima que, en una primera etapa, “bastaría con coordinar mejor el abastecimiento en agua y las faenas agrícolas, en el caso del cultivo del arroz y de otras plantas con escaso valor añadido”. El problema que se suele plantear a este respecto es que no se dispone de agua suficiente cuando se necesita, y viceversa. Lundqvist considera apremiante que los agricultores optimicen la gestión del agua.

Otra solución es el almacenamiento del agua. “Es imprescindible que los agricultores utilicen más el ‘agua verde’, esto es, el agua de lluvia. Es necesario capturarla y conservarla, de preferencia con sistemas de almacenamiento subterráneos”, dice el investigador.

Pero, ¿qué se puede hacer en las regiones donde llueve poco? “En estas zonas el riego gota a gota es una buena solución. No obstante, sería insensato cultivar en ellas plantas devoradoras de agua”, responde Lundqvist. Aunque sea una cuestión controvertida, lo más adecuado sería cultivar plantas genéticamente modificadas, capaces de resistir a la sequía y la salinidad. “Naturalmente, los agricultores no las cultivarán si no pueden venderlas”, añade.

En esas regiones también sería posible producir biocombustibles. Por ejemplo, cultivando la jatropha curcas, una planta euforbiácea, leñosa o herbácea, cuyas variedades están extendidas por todo el planeta. Las semillas de esta especie vegetal, que necesita poca agua para su cultivo, tienen un 30% de aceite, utilizable para la fabricación de biodiesel. Su inconveniente es que también contienen sustancias tóxicas. “En la India y algunas regiones de África, la jatropha curcas se puede cultivar sin agravar los problemas de agua y alimentación. Pero en esto, como en todo, lo importante será a qué escala se cultive. Cabe suponer que será relativamente reducida, teniendo en cuenta la cantidad de energía que su cultivo necesita”.

Además del ahorro de agua, para las regiones áridas hay otra solución posible: explotar nuevas fuentes de agua abundante, por ejemplo la del mar. Sin embargo, su desalinización es muy costosa en energía y exige importantes inversiones financieras. De ahí que esta técnica todavía no haya cobrado un auge importante. En la agricultura sólo se usa el 1% del agua desalinizada actualmente. “Aunque el nuevo procedimiento de membranas haya reducido el costo de la desalinización, reduciéndolo a 50 céntimos de dólar por mil litros, sigue siendo una técnica demasiado costosa para la producción alimentaria, habida cuenta de la gran cantidad de agua que ésta necesita”, dice Jan Olof Lundqvist. Por eso, el investigador cree que la desalinización se adapta más a la obtención de agua potable, o la producción de algunos alimentos con un alto valor añadido.

Si se consigue reducir aún más el costo de la desalinización, las consecuencias de la escasez de agua se paliarán considerablemente. La Fundación Desertec ha preparado proyectos de plantas desalinizadoras que funcionan con energía suministrada por centrales térmicas de concentración directa de las radiaciones solares, capaces de producir electricidad a bajo costo en el Oriente Medio y las zonas costeras de África del Norte. Como estas dos regiones figuran entre las más áridas del mundo, los proyectos de ese tipo podrían resolver sus problemas de una vez.

En los años venideros, el cambio climático va a agravar también la crisis del agua. “El régimen pluviométrico va a experimentar alteraciones considerables –advierte Lundqvist– y por eso es importante preparar una estrategia que coordine mejor el riego y los sistemas de irrigación complementarios con los recursos locales de agua de lluvia, que será preciso almacenar bajo tierra”. Una empresa de este tipo supone todo un reto, pero el investigador está convencido de que se puede afrontar. “Soy optimista por naturaleza”, concluye diciendo el investigador sueco.

Jens Lubbadeh, periodista del semanario Der Spiegel (Alemania)


Foto 2 © Lisa Grimaud
Cerca de la mitad del agua usada en la agricultura se desperdicia.

Foto 3 © Eko Sulisyono
La “jathropha curcas” necesita poca agua y puede constituir una alternativa “verde” para la producción de biocombustible.


Información de http://portal.unesco.org

El agua en un mundo en cambio

No estamos en una situación de crisis generalizada del agua, declara Olcay Ünver, Coordinador del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos. Pero, aunque las crisis del agua son de carácter local, el clima es mundial, por lo que hemos de encontrar soluciones comunes a este problema que pone en juego el porvenir del planeta.


(© Derechos reservados
Olcay Ünver, coordinador del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos.)

Con motivo de la reciente presentación del tercer Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo en Estambul (Turquía), Olcay Ünver respondió a una entrevista de Cathy Nolan (UNESCO). He aquí algunos fragmentos de sus palabras.


¿Qué novedades se han producido desde la publicación del anterior informe, hace tres años? ¿Podría resumir las más destacadas?

En los tres últimos años se han registrado progresos considerables en algunos ámbitos y se han cosechado algunas decepciones en otros. En lo referente al agua potable segura, por ejemplo, se alcanzará probablemente la meta fijada en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, gracias a la ambiciosa campaña realizada por las Naciones Unidas, que ha contado con la aprobación de la comunidad internacional. Lamentablemente, el África Subsahariana constituye una importante excepción a este respecto y, por lo tanto, será necesario prestarle una atención especial. Algunos países árabes también tropiezan con dificultades en este ámbito.

Por otra parte, es muy posible que la meta relativa al saneamiento no se alcance, si persisten las tendencias actuales. De ahí que estemos apremiando a la comunidad internacional para que dedique más recursos al saneamiento.

Cuando una economía se desarrolla y aumenta el poder adquisitivo de la población, el consumo de agua también tiende a aumentar. En el informe se dan ejemplos ilustrativos de que, en definitiva, lo que plantea problemas no es el agua que bebemos, sino más bien la que “comemos”. El volumen de agua necesario para producir alimentos y otras mercancías es lo que denominamos “huella del agua” o “agua virtual”.

El hecho de que la población de los países de economías emergentes aumente su consumo de carne, disminuyendo al mismo tiempo el de cereales y arroz, o haga tres comidas por día, en vez de dos, se traduce por un mayor consumo de agua. Asimismo, el incremento de la demanda de automóviles y otros productos de consumo trae consigo una mayor necesidad de agua. A todo esto hay que añadir la contaminación generada por el incremento de las actividades de la industria alimentaria y manufacturera, que también afecta al agua.

Otro de los mensajes del informe es que los problemas relacionados con el agua son creados y resueltos potencialmente por responsables que no son los que administran efectivamente los recursos hídricos. Gracias a los dos informes anteriores se ha logrado un consenso entre los expertos en recursos hídricos. Sin embargo, ha llegado el momento de salir del reducido medio de los especialistas y ampliar el círculo de personas involucradas en la identificación y solución de los problemas del agua.


¿Incita el informe a invertir en los recursos hídricos?

El informe dedica un capítulo entero a la cuestión de las inversiones. Es evidente que la actual crisis va a tener repercusiones en el sector del agua. Lo que decimos nosotros a este respecto es que no se deben descuidar las infraestructuras de abastecimiento de agua y saneamiento, y que las inversiones en esas infraestructuras tienen que intensificarse. Invertir en el agua no sólo redunda en beneficio de la sociedad, sino también de la economía.

¿ El informe formula recomendaciones para evitar una crisis del agua?

El informe no tiene un carácter preceptivo. En muchas partes del mundo hay crisis que afectan a los recursos hídricos, pero si la hidrología es local, la meteorología, en cambio, es global. Hoy en día, hay crisis de recursos hídricos en diferentes lugares del planeta, pero no se puede decir que haya una crisis mundial.

En el informe sí que ponemos en guardia contra el hecho de no tratar adecuadamente las crisis existentes y de no integrar plenamente la cuestión de los recursos hídricos en marcos de adopción de decisiones de alcance más general. Un buen ejemplo de esto nos lo proporciona el sector alimentario. Si se desea aumentar la producción de alimentos, pero se carece de los recursos necesarios –agua para el riego, en este caso–, se tropieza con una limitación. No es posible resolver la crisis alimentaria de forma aislada, porque la intensidad de la presión ejercida sobre los recursos hídricos puede provocar una crisis de éstos.



La cuestión del agua se está politizando cada vez más, debido a su escasez. ¿Se trata este aspecto en el informe?

Obviamente, cuando los recursos abundan todo el mundo está contento. Pero si los recursos disminuyen o aumenta su demanda, la competición se agudiza y es preciso tratar la demanda en el plano económico, social y jurídico, o en estos tres planos a la vez. Cuando la situación empeora, puede ser necesario trasvasar el agua de unos sectores a otros, y entonces la competición puede degenerar en conflicto. Por eso es muy importante tratar con acierto la competición, a fin de impedir los conflictos. Las recomendaciones que formula el informe son de carácter general, como de costumbre. Pero el informe indica que tanto los problemas del agua como sus soluciones dependen de las circunstancias específicas de cada país o sociedad: dotación de recursos, capacidad financiera, cultura y marco jurídico. Cada país tiene que tratar de encontrar sus propias soluciones, sacando lecciones de los que han logrado resolver con éxito sus problemas.

Foto 2 : © Richard Annable
“Para afrontar la crisis actual, la importancia de las infraestructuras relacionadas con el agua y de su buena administración es mayor que nunca”.

Foto 3 : © UNESCO
Portada del último Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos.


Información de http://portal.unesco.org/

Agua: vital, pero maltratada

Sometida a una creciente demanda, malgastada, víctima de una falta crónica de inversiones: el agua podría escasear más pronto de lo que pensamos. Aunque cubre tres cuartas partes de la superficie de la Tierra, sólo el 0,0075% de ese volumen inmenso es realmente utilizable para la humanidad. Hay países que están ya al límite de sus recursos.
Urge, pues, actuar, insiste el Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos, “El agua en un mundo en cambio”, que acaba de presentarse en Estambul (Turquía). El Correo de la UNESCO examina algunas estrategias para gestionarla mejor y evitar abusos.



(Imagen de © Rodney Dekker
El embalse de Laanecoorie, en Bendigo (Australia).

En momentos en que la demanda de agua aumenta, algunos países están llegando al límite de la explotación de sus recursos hídricos. Por otra parte, es muy probable que los efectos del cambio climático contribuyan a agravar la situación. Además, está surgiendo el espectro de posibles rivalidades por el agua no sólo entre diferentes países, sino también entre distintos sectores de actividad y entre las zonas rurales y las urbanas. Esto podría hacer que la cuestión del agua se politizase en el futuro.

El acceso al agua sigue siendo un problema grave en buena parte del mundo en desarrollo. Además, la relación que guarda la pobreza con el acceso al agua es manifiesta: el número de personas que viven al día con menos de 1,25 dólar coincide aproximadamente con el de las que carecen de agua potable segura. Resultado: casi un 80% de las enfermedades que azotan a los países en desarrollo guardan relación con el agua y causan la muerte prematura de unos tres millones de personas. Por ejemplo, la diarrea mata cada día en el mundo a unos 5.000 niños, esto es, uno cada 17 segundos. Una décima parte de las enfermedades que se dan a nivel mundial se podrían evitar mejorando el abastecimiento de agua, los servicios de saneamiento, la higiene y la gestión de los recursos hídricos.


Un kilo de carne = 16.000 litros de agua



Aunque una parte de la población mundial sigue careciendo de acceso al agua, la demanda actual de ésta es mayor que nunca. En los últimos 50 años, las extracciones de agua dulce se han triplicado y la superficie de las tierras de regadío se ha duplicado. Esto se debe básicamente al crecimiento demográfico. En efecto, la población mundial –estimada actualmente en 6.600 millones de personas– sigue creciendo a un ritmo de 80 millones por año, lo que se traduce en un incremento de la demanda adicional de agua dulce cifrado en unos 64.000 millones de metros cúbicos anuales.

El crecimiento demográfico implica también una mayor demanda de productos agrícolas y, por lo tanto, de agua. La agricultura es, con gran diferencia, el sector que más agua gasta. En efecto, representa consume un 70% del consumo total de agua, mientras que el agua destinada a usos industriales y la dedicada a usos domésticos representan un 20% y un 10%, respectivamente.

Al mismo tiempo, en los últimos años se han registrado cambios en los modos de vida y los hábitos alimentarios. A este respecto, cabe señalar que la producción de un kilo de trigo necesita entre 800 y 4.000 litros de agua, y la de un kilo de carne de vacuno entre 2.000 y 16.000 litros.

Asimismo, el calentamiento de la Tierra aumentará la escasez de agua. Según las previsiones de los expertos, en 2030 casi la mitad de la población mundial vivirá en zonas donde la presión ejercida sobre los recursos hídricos será muy intensa. Y el número de personas que podrían verse desplazadas a causa de esa escasez oscilaría entre 24 y 700 millones.

El agua es, pues, una de las cuestiones clave que tienen que afrontar los países, en particular los países en desarrollo. Sin embargo, la ayuda pública a las inversiones en recursos hídricos representa solamente un 5% del total de la ayuda oficial al desarrollo.

Al mismo tiempo, la corrupción podría incrementar en unos 50.000 millones de dólares el costo de las inversiones en el sector de los recursos hídricos: los fraudes en los contadores, el favoritismo en las compras de equipamientos por parte del sector público, y el nepotismo en la concesión de contratas públicas son algunas de las formas de corrupción más frecuentes. En algunos países, las corruptelas relacionadas con el agua pueden suponer malversaciones de hasta un 30% de los recursos presupuestarios.

Aunque es poco frecuente que se trate de poner freno a estos modos de proceder, algunos países, como Sudáfrica, han adoptado iniciativas para combatirla


Gestionar la crisis



Confrontados a una creciente escasez de agua, algunos países han empezado ya a integrar en los planes de desarrollo nacionales sus estrategias de gestión de los recursos hídricos: 40% del agua de Gaza (Territorios Autónomos Palestinos), 15% de la de Israel y 16% de la de Egipto es reciclada.

Otro procedimiento es la desalinización del agua del mar para usarla como agua potable, o destinarla a usos industriales, en los países que han llegado al límite de explotación de sus recursos hídricos renovables (Arabia Saudita, Israel y Chipre).

El Proyecto del Sudeste de Anatolia (GAP), que se está realizando en Turquía, merece también atención. De un costo global calculado en 32.000 millones de dólares, más de la mitad (17.000 millones) ya se han invertido. Gracias a la extensión de los cultivos de regadío, la renta per cápita de las zonas rurales beneficiarias se ha triplicado. La electrificación de esas zonas irrigadas y el acceso de sus poblaciones al suministro de energía eléctrica se cifran hoy en un 90%. Además, los índices de alfabetización han subido, las tasas de mortalidad infantil han bajado, la creación de nuevas empresas ha aumentado y el régimen de propiedad de la tierra está evolucionado hacia esquemas más equitativos. Los asentamientos urbanos provistos de abastecimiento en agua potable se han multiplicado por cuatro. En definitiva, esta región de Turquía ha dejado de ser la más atrasada del país en el plano económico.

Australia también ha modificado su política hídrica, adoptando toda una serie de nuevas medidas. En las ciudades más importantes de este país se han impuesto restricciones en el riego de jardines, el lavado de automóviles, el llenado de piscinas, etc. En 2008, el abastecimiento de agua en Sidney se escindió en dos: uno dedicado al aprovisionamiento en agua potable y otro destinado a proporcionar agua reciclada para los demás usos.

Este número del Correo de la UNESCO propone una serie de artículos que ilustran algunos de los principales temas tratados en el último Informe, titulado “El agua en un mundo en cambio”.

Agnès Bardon (UNESCO)


Foto 2 : © Jeffrey Tam
Un bistec para dos (Hong Kong).

Foto 3 © D. Janine
Aljibe de agua de lluvia en la isla de Fogo (Cabo Verde).

Información de :http://portal.unesco.org/

jueves, 22 de enero de 2009

El racismo es un mutante


La xenofobia y el racismo son construcciones del intelecto que han ido arraigando en las mentalidades a lo largo de los siglos. La estrategia jurídica de por sí sola ha resultado insuficiente para combatir estos fenómenos, porque sólo apunta a la parte más visible del iceberg. Se necesita una estrategia intelectual para llegar al fondo histórico y cultural de ambas plagas, a fin de extirparlas de las mentalidades.
John Rex: El racismo enmascarado



El dramaturgo alemán Bertolt Brecht decía, en plena Segunda Guerra Mundial, que “el vientre que ha gestado la bestia inmunda, todavía es fecundo”. El eco de esta frase resuena hoy todavía como una advertencia seria.

Bien es cierto que la reciente victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos ha asestado al racismo un golpe que puede tener importantes repercusiones en el futuro. No podemos sino alegrarnos de que el sueño de Martin Luther King empiece a ser realidad. Pero, al mismo tiempo, no podemos dejar de pensar en las violencias étnicas que han desgarrado este año a una nación como Kenia, el país de los antepasados paternos del nuevo presidente norteamericano.

El racismo es un mutante. Aún no ha acabado la lucha contra sus exponentes más tradicionales –el antisemitismo, el racismo antinegro y el antiárabe–, cuando vemos que el odio racial se intensifica revistiendo otras modalidades. Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, se está extendiendo en particular la idea alarmante de que existen comunidades potencialmente terroristas, o “terroristógenas” como dicen algunos. Esto muestra hasta qué punto puede ser peligroso amalgamar determinados hechos con factores como la raza, la cultura o la religión.


El racismo no surge de la nada



Esa amalgama impide un análisis certero y una compresión cabal del racismo. Hasta hace algún tiempo, el discurso racista era un “filón” explotado exclusivamente por los partidos políticos claramente identificados como de extrema derecha. No obstante, so pretexto de defender la identidad nacional, luchar contra la emigración clandestina o combatir el terrorismo, ese discurso y los argumentos inherentes al mismo se han ido infiltrando paulatinamente en los programas electorales de algunos partidos democráticos. También hay alianzas gubernamentales que permiten a determinados partidos nacionalistas y de extrema derecha aplicar en la práctica sus ideales xenófobos y racistas, confiriéndoles una legitimidad democrática.

A la instrumentalización del racismo y la xenofobia con fines electorales y políticos viene a añadirse su legitimación intelectual o “científica”, que puede observarse en declaraciones públicas de personalidades famosas, trabajos de investigación universitarios y publicaciones destinadas al público en general.

Recordemos, entre otros ejemplos, la teoría del choque entre las civilizaciones que –en pocas palabras– pretende que el Occidente está amenazado por China y el islamismo. Después de haber elaborado esta idea hacia mediados del decenio de 1990, su autor, el universitario estadounidense Samuel Huntington, se ha dedicado a examinar el peligro que representan para la identidad de los Estados Unidos las poblaciones latinoamericanas asentadas en su territorio. Su libro sobre este tema, titulado Who are we? (¿Quiénes somos?), se ha publicado a principios del presente decenio.

Las ideas racistas o xenófobas expresadas por personalidades que han gozado de notoriedad en un momento determinado de la historia se van abriendo paso en la política, la religión, la literatura, la educación o los medios de información, y acaban arraigándose en las mentalidades. La imagen deformada del árabe no data del 11 de septiembre de 2001, sino que es el resultado de una construcción conceptual muy antigua que se remonta a los primeros contactos entre el islam y la cristiandad. La imagen distorsionada del negro es el resultado de toda una elaboración intelectual para legitimar la trata de esclavos transatlántica y justificar la venta de seres humanos, tratando de demostrar su inferioridad e incluso de cosificarlos y diabolizarlos en toda una serie de obras teóricas y textos jurídicos. Todo esto muestra cuán profundas son las raíces históricas y culturales del racismo y pone de manifiesto que no surge de la nada.


Un silencio explosivo


Un silencio explosivo
Si el choque entre las civilizaciones es una quimera, el multiculturalismo es una realidad. En la nueva Europa, por ejemplo, las identidades nacionales legítimamente heredadas de los Estados-naciones tienen que convivir con otras identidades étnicas, culturales y religiosas. Las primeras se consideran amenazadas y las segundas se sienten frustradas.

Esa frustración no emana sólo de la marginación política, económica y social de las personas a las que –como ocurre en Francia, por ejemplo– se les pide que metan su memoria en el fondo de un viejo baúl y se despojen de su atavío identitario para revestir, como símbolo de su nueva identidad, la indumentaria oficial del país al que han llegado. Esta frustración tiene raíces históricas muy hondas. Ahora bien, no existe prácticamente un debate público sobre las causas profundas de la presencia de comunidades diferentes en el territorio europeo. La colonización y la trata negrera son capítulos de la historia que se ocultan o se minimizan. No hay que olvidar que ha sido preciso esperar nada menos que hasta 2001, para que en la Conferencia Mundial contra el Racismo, celebrada en Durban (Sudáfrica), se reconociese por fin que el comercio transatlántico de esclavos constituyó un crimen contra la humanidad. Deformar o silenciar algunas realidades históricas, e impedir que penetren en las memorias nacionales, sólo puede conducir al desencadenamiento de crisis como las que estallaron en las zonas suburbanas francesas hace dos años.

Cabe preguntarse si Europa no ha descuidado, en su proceso de unificación, el problema fundamental de su reconstrucción identitaria, esto es, del multiculturalismo que la caracteriza en nuestros días. Cuando se observan algunas políticas en materia de emigración, se puede llegar a dudar de que Europa sea consciente de que los emigrados son también portadores de valores humanos y de que el multiculturalismo es un enriquecimiento mutuo. Los extranjeros que vienen a vivir y trabajar en Europa tienen que adaptarse a las reglas sociales de los países que les acogen. Esto no admite discusión. Pero también deben tener la oportunidad de plantar en el jardín europeo algunas de las hermosas flores que poseen.


El multiculturalismo, un elemento central
Como las expresiones contemporáneas del racismo y la xenofobia giran en torno al elemento central del multiculturalismo, el combate actual contra el racismo también debe estructurarse, en definitiva, en torno al multiculturalismo.

Las violencias interétnicas e interculturales que se propagan en todo el mundo como incendios en la sabana, nos muestran que la estrategia jurídica no ha sido suficiente para conjurarlas. Desde luego, la adopción de leyes y reglamentos nacionales e internacionales que condenen el racismo, la discriminación y la xenofobia es esencial, pero así sólo se apunta a la parte visible del iceberg. Si “el vientre que ha gestado la bestia inmunda todavía es fecundo”, esto se debe a que las raíces profundas del racismo no se pueden cortar recurriendo exclusivamente a la vía jurídica.

Es imprescindible recurrir también a una estrategia de índole intelectual y ética, porque sin ella no podremos destruir la mentalidad racista. Esa estrategia debe consistir en: llegar a las raíces profundas, históricas y culturales, del racismo; organizar una movilización contra el arraigo del discurso racista, su instrumentalización por parte de los políticos y su banalización en los medios de información; y reconocer la realidad de la diversidad cultural, étnica y religiosa como base del diálogo entre las civilizaciones, tanto en el plano nacional como internacional. En resumen, debe consistir en enseñar y aprender la convivencia.

Para acabar con la ideología racista, es necesario realizar toda una investigación “arqueológica” de sus causas profundas. La ideología antirracista debe manifestarse en todos los ámbitos donde el racismo se ha infiltrado –la política, la religión, la literatura, la educación, los medios de información, etc.– para acabar arraigándose en las mentalidades.

Doudou Diène, ex Director de la División del Diálogo Intercultural de la UNESCO y Relator Especial de las Naciones Unidas sobre las formas contemporáneas de racismo (2002-2008).


Foto 1 © Ivan de Monbrison
El racismo es un mutante.
Foto 2 © CARF/Gregory J. Smith
La imagen distorsionada del negro es fruto de una elaboración intelectual para legitimar la trata de esclavos.
Foto 3 © François Lafite
La crisis de los suburbios en Francia (Disturbios en la Estación del Norte de París, en abril de 2006).

Información: UNESCO

Verena

martes, 4 de noviembre de 2008

Derechos humanos y dignidad del individuo


Sesenta años después de la adopción de la Declaración Universal de Derechos Humanos, ¿cuál es la situación real de la dignidad de la persona y del respeto de los derechos humanos en un mundo donde millones de seres padecen de la pobreza? Defender las ideas y misiones enunciadas en la Declaración exige luchar contra la pobreza.


Todos los textos internacionales relativos a la protección de los derechos humanos tienen por base el principio de la dignidad humana, tal y como se define en el preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos. A menudo, este principio se entiende no tanto en función de cuanto lo enriquece y honra, sino en función de todo aquello que atenta contra él y lo viola. Esto es así, sin duda, porque surgió en el contexto sumamente especial del periodo inmediatamente posterior al Holocausto y los crímenes de la máquina de matar nazi. La afirmación rotunda de una dignidad común de todas las personas es la simiente del primero y más célebre de los artículos de la Declaración: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

Pero la igual dignidad de todos los seres humanos no sólo entraña derechos, sino que constituye ante todo un llamamiento a la acción, la vigilancia y la prevención. El reconocimiento de la dignidad de uno mismo entraña el deber de reconocérsela a todos, por lo cual la dignidad no puede existir si no va a acompañada de una solidaridad y fraternidad auténticas.

Sesenta años después de la adopción de la Declaración Universal de Derechos Humanos, ¿qué ocurre con el respeto de la dignidad y la integridad de la persona, las dos raíces de los derechos humanos?

Debemos reconocer que hoy en día la mitad de la humanidad no goza, ni siquiera en lo más mínimo, de una justa consideración de su identidad y condición, pese a los notorios progresos realizados a nivel internacional en ámbitos tan importantes como la lucha contra la tortura, la sanción jurídica de las violencias contra las mujeres y el reconocimiento de los derechos de los refugiados y emigrantes.




(Homenaje a Jeanne Hersch, la primera directora de la División de Filosofía de la UNESCO.)

La pobreza que aflige atrozmente a miles de millones de personas constituye a todas luces una violación de los ideales de la Declaración y pone en tela de juicio la aplicación real de su Artículo 28, que proclama lo siguiente: “Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos”.

Defender las ideas y misiones enunciadas en la Declaración Universal de Derechos Humanos significa, ante todo, luchar contra la pobreza, ese fenómeno tentacular arraigado a veces en el contexto social y cultural, del que todos conocemos las causas.

Esa lucha debe empezar por un combate contra los prejuicios, en particular el que consiste en entender la dignidad humana como un mero refugio para ampararse de los efectos combinados de la discriminación, la exclusión, la desigualdad y la injusticia. En efecto, la dignidad humana es un concepto de alcance mucho más vasto. Un concepto que no puede concebirse sin el derecho a la educación, a una vivienda decente y a la higiene. Un concepto que no admite la resignación ni las declaraciones de impotencia frente a situaciones vividas como fatalidades.

La lucha contra la extrema pobreza constituye una problemática a la que se debe dar la máxima prioridad en los programas de acción de la UNESCO, las organizaciones no gubernamentales, los encargados de la adopción de políticas y la sociedad civil. La cooperación de todos es un elemento decisivo en la lucha por la erradicación de la pobreza y el establecimiento de un orden internacional que garantice el respeto de los derechos enunciados en la Declaración.

Sigue más vigente que nunca nuestro deber de velar por una aplicación efectiva de todos los derechos humanos proclamados en la Declaración. Es preciso que plasmemos en actos nuestro respeto por ellos, que es a un tiempo el respeto de la diferencia del otro y el respeto de uno mismo.


Escrito por: Pierre Sané, Subdirector General de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO

Imagen 1 de © Antony Gormley
Fotografía reproducida con el amable permiso de la galería Xavier Hufkens (Bruselas, Bélgica).
“Habitación” (1996), Antony Gormley (Reino Unido).
Imagen 2 de © UNESCO/Michel Ravassard
Obra expuesta en la UNESCO (septiembre de 2008).

miércoles, 22 de octubre de 2008

La alfabetización es el mejor remedio IV Parte

Descifrar el mundo



El Premio de Alfabetización Rey Sejong de la UNESCO recompensa este año a una ONG zambiana, el People’s Action Forum, cuyo programa Reflect y VIH/SIDA fortalece la capacidad de las comunidades de combatir esta pandemia. Su secreto: una estrategia innovadora basada en las lenguas vernáculas y las actividades culturales.


Una reunión social bajo el “árbol de las palabras” es una imagen típicamente africana que sería erróneo considerar como arcaica. Lejos de haber caído en desuso, esta costumbre está resultando eficaz para mejorar la vida de las comunidades rurales en tres de las nueve provincias de Zambia, gracias al trabajo del People’s Action Forum (PAF), una ONG especializada en la alfabetización no formal de adultos. Sin desanimarse por la falta de infraestructuras, los lugareños se reúnen a la sombra de los árboles, con pizarras improvisadas, para instruirse y discutir sobre temas vitales, entre ellos la prevención del VIH y del SIDA.

Desde hace ocho años, el PAF preconiza una alfabetización que enseñe no sólo a leer las palabras, sino también a descifrar el mundo, e incita a la comunidad en su conjunto, y en particular a mujeres y niños, a tomar conciencia de que el desarrollo es una tarea que les incumbe directamente, una responsabildad que deben asumir.

Para lograr ese objetivo, el PAF aplica el método REFLECT, que se basa en el diálogo y la acción, la sensibilización, la cooperación y el fomento de la autonomía. Los estudiantes adultos evalúan los obstáculos que se oponen al desarrollo y, juntos, buscan los medios de superarlos. Este enfoque no sólo confirma el viejo proverbio africano de que “dos cabezas piensan más que una”, sino que recurre también a prácticas tradicionales africanas. REFLECT se lleva a cabo en “corrillos” de estudiantes y se basa en el principio de que nadie integra el proceso de aprendizaje con las manos vacías. Los instructores son miembros de la comunidad que han recibido una formación previa.

“Es uno de los métodos participativos de educación de adultos más eficaces”, explica Jennifer Chiwela, enérgica directora ejecutiva del PAF. Antes de crear esta ONG, Chiwela pasó más de 20 años en la administración pública y concluyó su carrera en 2003 como presidenta de la Comisión del Servicio Docente de Zambia.


El teatro, un aliado inesperado



Desde sus comienzos, el PAF decidió prestar especial atención al problema crucial del VIH y del SIDA, el mayor obstáculo para el progreso de las comunidades. “Nuestros programas están destinados a las comunidades rurales, donde el VIH hace estragos. Durante las operaciones de orientación y detección de la enfermedad, comprobamos que el principal problema era la falta de instrucción. Había que comenzar por alfabetizar”, explica Chiwela. “Frente al VIH y al SIDA, la educación no formal tiene la ventaja de insuflar en los individuos mayor confianza en sí mismos.”

A fin de sensibilizar a la población sobre los peligros del VIH, el PAF, en cooperación con otras organizaciones, proporciona formación de base a los futuros instructores comunitarios. También enseña técnicas teatrales a miembros de “clubes anti-sida”, que luego crean sus propios espectáculos. El teatro favorece la participación de la comunidad, en particular de los jóvenes, en la difusión del mensaje. Las representaciones brindan la ocasión de orientar, detectar la enfermedad y difundir información.

“Hemos logrado así romper el silencio en torno a la sexualidad y al VIH/SIDA, superar prejuicios e incitar a las comunidades a buscar sus propias soluciones a los numerosos problemas relacionados con esta pandemia”, se congratula Chiwela. “Cuando aprenden a leer y escribir, los lugareños comprenden mejor la naturaleza de esta enfermedad y la información comienza a circular.”

Andrew Mulenga, The Post (Lusaka, Zambia) y Cathy Nolan (El Correo de la UNESCO)

Información de UNESCO 2008


Imágenes de: © UNESCO/People's Action Forum
El método REFLECT se aplica en grupos que forman círculos.
Imágenes de:
Foto 2: © UNESCO/People's Action Forum
La educación hace que las personas tengan mayor confianza en sí mismas.

martes, 21 de octubre de 2008

La alfabetización es el mejor remedio III Parte

Esperanza para una tierra olvidada



La organización no gubernamental Operation Upgrade (Sudáfrica) ha sido galardonada con uno de los Premios UNESCO-Confucio de Alfabetización por su programa “Kwanibela”. Sus métodos innovadores han obtenido excelentes resultados en materia de alfabetización y de promoción de la autonomía de las mujeres que viven en las zonas rurales.


Para Jabu Sithole, el simple hecho de ir a la clínica constituía una experiencia traumática. Esta madre de cinco niños que habla con una voz muy dulce no sabía ni leer ni escribir y ello repercutía en la salud de sus hijos.

“Tengo cinco hijos. Cada uno tiene una tarjeta de la clínica a su nombre. Pero cuando uno de ellos enfermaba, no sabía qué tarjeta tenía que coger. Llevaba al niño a la clínica con las cinco tarjetas y, una vez en la recepción, me veía obligada a pedir que me buscaran la buena. Las enfermeras se burlaban de mí. No me decidía a llevar a los niños a la clínica ya que me sentía humillada y avergonzada”.

Al cabo de tan sólo tres meses de asistir al curso de alfabetización su vida empezó a cambiar: Jabu ya era capaz de reconocer el nombre de cada uno de sus niños. No sólo aprendió a leer y a escribir, sino también a organizar su vida en Kwanibela.

Kwanibela es una zona árida en la región de Kwazulu-Natal, en Sudáfrica. La ciudad más próxima, Hluhluwe, se encuentra a cincuenta kilómetros.

A lo largo de los últimos ocho años ha llovido muy poco. A la escasez de agua, se suma la falta de electricidad y de líneas telefónicas. El maíz constituye un producto de lujo y sólo el 26% de la población sabe leer y escribir. No es de extrañar que algunos llamen a Kwanibela “tierra olvidada de Dios”.

Una parte de la población, por lo general hombres, abandona su familia para marcharse a las grandes ciudades con la esperanza de encontrar trabajo. El resto intenta ganarse la vida a duras penas en las tierras tribales donde habitan unas 26.000 personas.


La lectura alimenta



No obstante, desde hace cuatro años, se ha encendido una luz de esperanza. Jabu participa, como muchos otros, en el programa de alfabetización para los adultos de Kwanibela, dirigido por la organización no gubernamental Operation Upgrade.

El programa se inició en 2004, pero la ONG Operation Upgrade trabaja en el ámbito de la alfabetización de adultos desde 1966. Su nuevo proyecto, que ha tenido un impacto considerable en la vida de los habitantes de Kwanibela, consiste en enseñarles la lengua materna, inglés y nociones de cálculo mediante métodos interactivos. También imparte cursos temáticos, por ejemplo sobre el VIH y el SIDA.

“Los cursos de alfabetización deben adaptarse al contexto social. Por ello, mientras que el inglés es una opción para los alumnos, el VIH y el SIDA y la seguridad alimentaria se incluyen en casi todos los cursos. Es imposible seguir los cursos de alfabetización si uno no es capaz de alimentar a sus hijos”, manifiesta Pat Dean, que dirige tanto la ONG Operation Upgrade como el programa Kwanibela. Este enfoque ha dado como resultado la creación de 28 cursos, impartidos por 18 formadores, de los que se benefician 400 alumnos adultos.

Uno de los mayores éxitos de este proyecto ha sido la creación, por parte de los propios alumnos, de cultivos en invernadero con métodos hidropónicos. Todos los alumnos de los 28 grupos poseen un invernadero que les proporciona una seguridad alimentaria y, al mismo tiempo, una fuente de ingresos. Este método ha tenido tal éxito que uno de los grupos se ha convertido en proveedor de espinacas de una importante cadena de supermercados sudafricana.


El SIDA es una amenaza - seamos una amenaza para el SIDA



No obstante, según Itumeleng Petersen, coordinadora de la formación, hay que superar aún muchos obstáculos: “Me apena ver a todos esos hombres que vuelven a la aldea después de haber trabajado en grandes ciudades como Johannesburgo o Durban. Muchos son seropositivos y algunos tienen cuatro o cinco esposas: todas están contagiadas. Gracias a nuestro trabajo de información, las mujeres aprenden a protegerse y a tratarse cuando están infectadas.”

“La información sobre el VIH y el SIDA constituye una parte esencial de nuestro proyecto. Nuestros formadores reciben una formación específica en este ámbito e integran las informaciones sobre la enfermedad en sus cursos de alfabetización”, añade Petersen.

El programa Kwanibela también ha abordado de frente otro problema crucial: el agua. Se ha proporcionado “hipos” a algunos de los alumnos, un dispositivo con ruedas que facilita el transporte de agua, y otros se han beneficiado de la instalación de un sistema de recogida de agua de lluvia en su domicilio.

Los alumnos se han implicado a tal punto en este programa que muchos recorren hasta veinte kilómetros a pie para asistir a los cursos. Pero es evidente que sus esfuerzos se ven recompensados con creces. “Cuando logran descifrar una o dos frases, sus ojos empiezan a brillar. Es como si hubieran descubierto un tesoro”, explica Itumeleng Petersen.

El formador Nomonde Dijo añade: “Aunque no son capaces de leer la inscripción Operation Upgrade de nuestro vehículo, cuando llegamos a la aldea, saben quiénes somos y su acogida es tan cálida que resulta reconfortante”.

Corrinne Louw, periodista sudafricana del Kwana Newspaper, periódico comunitario con sede en Durban


Información de UNESCO
Imágenes de: © UNESCO/Operation Upgrade
Los cursos de alfabetización tienen que adaptarse al contexto social.
Imágenes de:
Foto 2: © UNESCO/Operation Upgrade
Los “alumnos” del proyecto Kwanibela han creado cultivos hidropónicos que les procuran seguridad alimentaria e ingresos.
Foto 3: © UNESCO/Operation Upgrade
La información sobre el VIH y el SIDA es un componente esencial del proyecto Kwanibela.

lunes, 20 de octubre de 2008

La alfabetización es el mejor remedio II Parte

H de higiene, O de osteoporosis y S de sida



Buena idea, buen impacto social, pocos gastos, grandes beneficios: esta es la ecuación que resume el éxito del programa “Alfabetizando com Saúde”, que obtuvo este año el Premio UNESCO de Alfabetización de la Asociación Internacional de Lectura. El deseo de los que lo idearon es que no dure mucho tiempo.

El proyecto “Alfabetizando con salud”, iniciado en 2002 por la Prefectura Municipal de Curitiba, capital del estado de Paraná, al sur de Brasil, tiene como objetivo enseñar a leer y escribir a los adultos de los barrios desfavorecidos con un método que combina el abecedario y la salud: H de higiene, O de osteoporosis, S de sida, etc.

Esta lucha contra el analfabetismo de los adultos asociada al mejoramiento de su salud se lleva a cabo en colaboración con dos organismos municipales: las Secretarías de Educación y Salud. Sus expertos elaboraron cursos que se multicopian y entregan a los alumnos. También idearon un método de funcionamiento muy sencillo: los voluntarios se inscriben y cursan una formación de cuatro horas antes de que se les asigne uno de los centros de salud de la ciudad. Desde que se puso en marcha el programa han recibido formación 163 voluntarios.

Uno de ellos es Fernanda Portela, de 23 años, estudiante de ingeniería química y formadora desde hace algunos meses. “He descubierto que me gusta lo que hago”, dice, antes de entrar en el aula donde la esperan sus doce alumnos. “Es genial, me doy cuenta de que todos han hecho algún progreso.”

Una vez superada la etapa de búsqueda de voluntarios, los agentes de la comunidad deben movilizar a la población destinataria del programa: los analfabetos. Bernadete de Sá, de 63 años, que tiene cuatro hijos y cuatro nietos, frecuenta el centro de salud Alvorada, en el que hace poco aprendió a distinguir las letras.

Orgullosa de sus logros, nos cuenta que ahora puede leer los precios y el nombre de los productos en el mercado de su barrio, incluso consigue tomar el autobús sola, algo imposible hasta hace poco, ya que era incapaz de comprender las indicaciones del recorrido.

También ha aprendido a prestar atención a los síntomas de las enfermedades propias de su edad. “Además de aprender, podemos transmitir la información a los demás”, dice, definiéndose como una “mujer parlanchina”, a quien le gusta hablar con los vecinos y los amigos, y compartir con ellos todo lo que aprende en clase


Lectura y lucidez



El número de alumnos por aula varía y la duración del aprendizaje depende de la capacidad de asimilación de cada uno. Cada año se acoge un promedio de 400 personas en una treintena de centros de salud de la ciudad. Siguiendo este método se ha alfabetizado en seis años a más de 2.000 personas de 48 a 80 años de edad. La información referente a la salud atañe principalmente a las enfermedades crónicas o graves más frecuentes en esta etapa de la vida. Este año, en Curitiba trabajan 48 voluntarios en 31 centros de salud y acuden a los cursos 338 personas.

La coordinadora del proyecto, Marisa Giacomini, declara con entusiasmo: “Hemos logrado sacar a un gran número de personas de la oscuridad del analfabetismo.” De hecho, alfabetizarse no significa solamente aprender a leer y a escribir, sino también afrontar la vida con más lucidez. Por este motivo a muchas personas les interesa esta formación, para adquirir un poco más de autonomía: tomar un bus, escribir a un pariente que vive lejos leer el prospecto de un medicamento, o simplemente leer la Biblia.

El programa se adapta a las necesidades de los adultos. Los voluntarios trabajan a partir de las experiencias y conocimientos prácticos de los alumnos, teniendo en cuenta su situación social y visión del mundo.

Un comité de expertos se encarga de supervisar las actividades y visita cada mes todos los centros de salud. Entre los mayores logros de este programa cabe mencionar la mejora de la calidad de vida de los alumnos y sus familias, la prevención de enfermedades, el aumento de la autoestima y la consolidación de la identidad individual, sobre todo cuando el alumno consigue escribir su nombre por primera vez.


El proyecto emigra a África



En 2006, este mismo proyecto se implantó en Cabo Delgado (Mozambique). Se invitó a algunos expertos brasileños a impartir dos cursos (uno para profesores y otro para los alumnos), con contenidos relativos a la salud basados en datos epidemiológicos locales.

En 2007, gracias a esta cooperación, recibieron formación 30 educadores y 1.200 alfabetizadores. El programa “Alfabetizando com Sáude” se ha aplicado en cuatro distritos de Cabo Delgado.

El actual subprefecto de Curitiba, Luciano Ducci, dirigía la Secretaría de Salud en el momento de la creación de este programa. En su opinión, la particularidad del proyecto consiste en procurar grandes beneficios con gastos mínimos. “El deseo de los que idearon este programa es que dure tan sólo el tiempo necesario para erradicar el analfabetismo”, afirma. Y cree que no será necesario prolongarlo mucho tiempo.


Liliana Negrello, periodista brasileña


Información de Unesco 2008
Imagenes de:
© UNESCO/Orlando Azevedo
Para ser alumno o maestro la edad no cuenta.
Imágenes de:
Foto 2 :© UNESCO/Orlando Azevedo
La autoestima crece cuando uno sabe escribir su nombre.
Foto 3: © UNESCO/Orlando Azevedo
En seis años, unos 2.000 adultos han aprendido a leer y escribir gracias al programa “Alfabetizando com Saúde”.

domingo, 19 de octubre de 2008

La alfabetización es el mejor remedio I Parte

La alfabetización es el mejor remedio I Parte



Haber recibido enseñanza primaria multiplica por cinco las posibilidades de estar informado sobre el VIH y el SIDA. El paludismo, que cada año se cobra la vida de un millón de personas, hace estragos sobre todo entre la población analfabeta. Alfabetización y buena salud son, pues, indisociables. Este es el tema del Día Internacional de la Alfabetización (8 de septiembre) y de los Premios de Alfabetización de la UNESCO 2008, a los que dedicamos el tema de este mes, que se abre con un editorial de Henning Mankell, destacado escritor sueco comprometido con la lucha contra el VIH y el SIDA

El abecedario : el único libro que importa



Henning Mankell, conocido mundialmente como autor de novelas policíacas, que le han valido el Gran Premio de Literatura Policíaca de la Academia de Suecia (1991) y el Premio Pepe Carvalho de novela negra (Barcelona, 2007), se dedica también a una actividad menos mediática: la promoción de la salud y la educación en África.

Este novelista y dramaturgo sueco de 60 años vive entre Europa y África y dirige el “Teatro Avenida”, en Maputo (Mozambique). Publicó en 2004 (Random House UK Ltd) un libro titulado “I Die but the memory lives on” (“Muero, pero el recuerdo sigue vivo”) y ha destinado los derechos de autor de esa obra a la lucha contra el VIH y SIDA.

Henning Mankell ha accedido amablemente a escribir el editorial de este número y confiar sus preocupaciones fundamentales a los lectores de “El Correo de la UNESCO”.

La pobreza constituye el principal reto que el mundo enfrenta en la actualidad. No conozco ningún gran problema que no tenga relación con la pobreza y con el abismo cada vez mayor que existe entre los que lo tienen todo y los que se ven obligados a escarbar en los vertederos del planeta para tener con qué alimentarse.

Lo mismo ocurre con el SIDA. Y si bien la pobreza no es un virus activo, sus consecuencias se encuentran íntimamente ligadas al SIDA y a las condiciones de vida cada vez más arduas que impone en los países más pobres del mundo.

Lo peor es que la pobreza y los problemas que conlleva distan mucho de ser inevitables. Ayer mismo habríamos podido prevenirlos, eliminarlos, si hubiéramos tenido la voluntad suficiente. Poseemos los recursos y los medios para lograrlo. No obstante, continuamos viviendo en la era de los problemas inútiles.


Ahora, hablemos del analfabetismo. Es una vergüenza para el mundo entero que en el año 2008 aún no hayamos erradicado el analfabetismo. Millones de niños van a crecer sin saber leer ni escribir. Al negarles el acceso a estos instrumentos básicos, les negamos también la posibilidad de defenderse contra las amenazas del SIDA. ¿Cómo podemos pretender que un joven incapaz de leer las informaciones escritas, incapaz de comprender ciertos conocimientos vitales, se proteja del peligro de ser infectado? Por supuesto que existe la comunicación entre las personas, por supuesto que existe la radio. Las compañías de teatro recorren los países informando a la población. No obstante, eso no cambia el hecho de que en el mundo en el que vivimos hay que saber leer para estar informado.

Es de capital importancia tomar conciencia de la relación que existe entre educación y SIDA: garantizar el derecho de todos los niños a aprender a leer y a escribir es uno de los instrumentos más eficaces para controlar la proliferación del SIDA en el futuro.




Como escritor, pienso que existe un solo libro simbólico realmente esencial: el abecedario. Poco importa que esté impreso en papel o que se lea en una pantalla.

Evidentemente, la lucha contra la pobreza debe librarse en diferentes frentes al mismo tiempo. Pero, puesto que hay que escoger las prioridades, estoy convencido de que enseñar a la gente a leer y a escribir tiene una importancia decisiva.

Pobreza –SIDA- analfabetismo. Todos estos males están interconectados. Ayer mismo, hubiéramos podido al menos eliminar uno de ellos: el analfabetismo.

No lo hemos hecho.

Hagámoslo hoy.

Henning Mankell



Información de UNESCO 2008
Imagenes de © Lina Ikse Bergman
Henning Mankell.
Imagenes de © UNESCO/Patrick Lagès
“La fuerza de la juventud” de Ik-Jong Kang (obra donada a la UNESCO por la República de Corea).

viernes, 3 de octubre de 2008

IMPRESIONISMO CLAUDE MONET (1840-1926) Breve Historia del Arte


C. Monet, Paseo con sombrilla o la señora Monet con su hijo, 1875, óleo sobre lienzo




C. Monet, La Grenouillère, 1869, óleo sobre lienzo




C. Monet, Nenúfares, 1916-1923.



MONET
El padre del Impresionismo:


Siempre se ha considerado a Monet como el máximo representante del Impresionismo. Indudablemente, Monet es un impresionista puro, él nunca abandonó sus planteamientos. A lo largo de su dilatada carrera, llegó a ejecutar cerca de tres mil cuadros. Su máxima preocupación es plamar la vibración cromático-lumínica en sus lienzos. En sus temas la luz engendra el color y la forma. Su retina capta hábilmente el reflejo de la luz en cualquier lugar: en una superficie acuática, en un suelo nevado o en la portada de una catedral. Sus temas preferidos son las marinas, escenas fluviales y paisajes. En su infatigable investigación de la incidencia de la luz, observa que ésta varía con el paso del tiempo, y así se producen múltiples efectos que intenta rescatar con su ágil y rápida pincelada.
Nunca derivó hacia otras corrientes artísticas, sino que se mantuvo fiel al Impresionismo hasta su muerte. Destacan otros casos como el de Cézanne, que hace del Impresionismo, un personalísimo estilo que camina por cauces diferentes. Otros pintores impresionistas pero de personalidad distinta a la de Monet son Degas y Renoir, no por ello menos importantes.

Monet fue un gran amante de la cultura y arte japonés. De ahí, que se construyera un jardín a la oriental, con un puente y con nenúfares. Este fue un buen lugar para refugiarse en sus últimos años. En este tiempo, un Monet casi ciego se deja "iluminar" por una luz limpia incidiendo en el agua de su estanque y en todo lo que le rodea. Ello le lleva a crear pinturas restallantes de vida, verdaderas "sinfonías cromáticas".


Información de: http://www.spanisharts.com/history/del_impres_s.XX/impresionismo/impresionismo_monet.html
Imágenes de: http://www.spanisharts.com/history/del_impres_s.XX/impresionismo/impresionismo_monet.html


El 14 de noviembre de 1840 nace en París Oscar Claude Monet, concretamente en la Rue Laffitte.

Es ésta una época particularmente importante para el futuro de la pintura francesa, ya que en un periodo de tres años ven la luz los siete artistas más significativos en la configuración del grupo impresionista: al nacimiento de Monet se suman los de Cézanne y Sisley, en 1839, y los de Berthe Morisot, Guillaumin, Renoir y Bazille, en 1841.
En 1845 la familia de Monet se instalaría en El Havre, donde el padre del artista se asocia comercialmente con Jacques Lecadre, esposo de su hermanastra Jeanne-Marie Lecadre. Esta mujer, sin hijos, jugará un importante papel en los comienzos de la carrera de Monet, al perder el pintor prematuramente a su padre. Gracias a este cambio de residencia, que se produjo cuando Claude contaba solamente cinco años, el mar será el escenario de su infancia, más vagabunda que estudiosa. La aversión del joven Monet por la escuela y su gusto por vagar contemplando la naturaleza respondían a una imperiosa necesidad de libertad, necesidad que concuerda perfectamente con lo que será su vida en el futuro. No puede afirmarse lo mismo, sin embargo, sobre la manera en que comienza a dar forma a su vocación artística, cultivando la caricatura. En 1855, a los quince años, Monet goza ya de cierta reputación como caricaturista en El Havre.
La fusión de esta temprana vocación artística con el gusto por la libertad y la naturaleza tienen mucho que ver con Eugène Boudin, aunque Monet en principio se mostrara contrario al estilo de las marinas que éste popularizaba. Conoce personalmente a dicho pintor en 1858, época en que Boudin es todavía un artista poco conocido, pero lo suficientemente válido para iniciar a Monet en la pintura y a trabajar el paisaje al aire libre. El propio Monet reconocería más adelante la importancia de las enseñanzas de Boudin como catalizador de su dedicación a la pintura.
Pero junto a la alegría del descubrimiento de su vocación, una tragedia llama a su puerta: en 1857, con diecisiete años, ve morir a su madre. Un año después, en 1858, participará por primera vez en la Exposition Municipale du Havre, celebrada ente los meses de agosto y octubre, con el cuadro titulado Vue prise à Rouelles, fechado en ese mismo año.


París y Argelia: pintura y guerra.

Ya en el filo de la década de los 60 los consejos de Boudin suscitarían en Monet la curiosidad por conocer el ambiente artístico de París, solicitando para ello una beca de estudios al Consejo Municipal de El Havre, beca que finalmente le será denegada. No obstante, con el apoyo de su padre y de su tía Jeanne-Marie Lecadre, que le recomienda al pintor Armand Gautier, viaja a París en la primavera de 1859. Una vez en París, Monet acude a una academia libre, la Académie Suisse, donde dispone de modelos para ejercitarse en el dibujo de figuras. Allí se une a un pequeño grupo de jóvenes pintores, entre los que probablemente se encuentra Pissarro.
A los dos años de su llegada a París, su familia renuncia a pagarle su reemplazo en el servicio militar, viéndose así interrumpido su aprendizaje artístico al partir hacia Argelia en la primavera de 1861. Pero quizá por la diferencia de clima, en 1862 cae enfermo y es repatriado hacia Francia para una convalecencia de seis meses, asumiendo su tía los gastos de su reemplazo en la milicia durante los cinco años que aún le restan por cumplir.
Así, liberado de sus obligaciones militares, en el otoño de 1862 regresa a El Havre prosiguiendo su actividad de pintor con nuevo ardor, a menudo en compañía de Boudin. Es entonces cuando fortuitamente conoce a Jongkind, cuya influencia, junto a la de Boudin, le reafirma en su desconfianza hacia la enseñanza oficial y sus partidarios. A partir de este momento Monet considerará a Jongkind como su verdadero maestro y feliz responsable de la educación de su percepción visual.


El vuelo de un impresionista

Hacia 1862 prende de nuevo en Monet el deseo de ir a París, pero su familia, exigiéndole que se someta a una disciplina, decide confiarle a su primo político, el pintor Toulmouche, para que éste, a su vez, le recomiende el taller que juzgue más oportuno. Así, ingresa en el estudio Gleyre, donde conocerá a Bazille, Renoir y Sisley. Monet frecuentaría este estudio hasta el invierno de 1863-64.
Durante los meses de mayo y junio de 1863 Monet viaja con Bazille a Chailly-en-Bière para pintar del natural. Entusiasmado por el lugar, Monet regresará en otras ocasiones a este pequeño pueblo cercano al bosque de Fontainebleau, en las proximidades de Barbizon.
De nuevo acompañado por Bazille y durante los meses de mayo y junio, pero esta vez de 1864, nuestro artista viaja a Honfleur. Los dos artistas se encuentran en la célebre Ferme Saint-Siméon, punto de cita para los pintores de marinas que en la costa normanda desempeñaba un papel similar al de Barbizon en el bosque de Fontainebleau. Allí Monet prolongará su estancia hasta final de año, acompañado ahora por Boudin y Jongkind.
La relación de Monet con su familia se había deteriorado por lo que el joven pintor no puede contar más que con el apoyo de Bazille, quien al comenzar el año 1865 le acoge en su estudio parisino de la rue de Furstemberg. Juntos de nuevo en París, Bazille y Monet se preparan para participar por primera vez en el Salón de este año. El jurado admite las dos marinas presentadas por Monet, El cabo de La Hève con marea baja y La desembocadura del Sena en Honfleur, realizadas en el verano de 1864. En el curso de ese invierno del 65 regresa a Honfleur y, en los alrededores de la Ferme Saint-Siméon, pinta diversos paisajes nevados.
El Salón de 1866 marca un hito importante en la carrera artística de Monet. Había decidido reemplazar su Desayuno por Camille o La dama del vestido verde, retrato para el que posa como modelo Camille Doncieux, mujer que poco después se convertiría en su esposa. Es en este Salón cuando esta obra es elogiada por los críticos, éxito que irá acompañado de cierta prosperidad económica que le permite instalarse durante la primavera en Sèvres, cerca de la estación de Ville-d'Avray.


Pero en 1867 decide volver a París, donde se instala en la casa de Bazille, en el número 20 de la rue Visconti. Poniendo sus esperanzas en el Salón de ese año, Monet presenta Mujeres en el jardín (arriba), pero tanto él como Manet resultan rechazados. Su mala situación económica se agrava cuando su familia se entera del embarazo de Camille Doncieux. Bazille trataría de ayudarle comprando por 2.500 francos Mujeres en el jardín. Sin embargo, y pese a su buena voluntad, sólo puede liquidarle esta suma mediante mensualidades de 50 francos. Ante esta situación, Monet opta por trasladarse a Sainte-Adresse, con su tía Jeanne-Marie Lecadre, separándose momentáneamente de Camille. El 8 de agosto de este mismo año, 1867, nace su primer hijo, Jean, ignorado por la familia del pintor.
Los últimos años de los 60 son un ir y venir de Monet a París y El Havre. Si a finales de 1967 había vuelto de Sainte-Adresse para establecerse en París con Renoir y Bazille, en mayo de 1868 le encontramos en Fécamp con Camille y su hijo Jean. Allí su situación familiar es muy difícil y tras un fallido intento de suicidio en el mes de junio, recibe ayuda económica de Gaudibert. En ese mismo verano Monet se traslada a El Havre, donde es condecorado con la medalla de plata de la Exposition Maritime Internationale du Havre.
De nuevo en 1869 Monet regresa a París, donde comparte el estudio de la rue Condamine con Bazille. Pero otra vez la fortuna no le sonríe y Monet no es admitido en el Salón de ese año. Así, luchando contra el desánimo y la penuria económica se instala en Baugibal con ayuda de Gaudibert, para viajar en octubre a Etretat y El Havre.


Monet en la década de los 70

La década de 1870 empieza para Monet con su enlace matrimonial con Camille el 26 de junio. Los esposos se trasladan a Normandía, a Trouville, donde son sorprendidos por la declaración de la guerra franco-prusiana. Pero Monet, de ideas republicanas, no desea luchar por su Imperio y viaja a Londres. Allí, y tras enterarse de la muerte de su tía y protectora Jeanne-Marie el 7 de julio, se encontrará con Pissarro, Sisley y Daubigny. Gracias a este último Monet entra en contacto con el marchante parisino Durand-Ruel. Así, a partir del mes de septiembre, una obra del artista figurará en la exposición organizada por dicho marchante en Londres.


Puente sobre el Sena, 1874

Tras la muerte de su padre, ocurrida el 17 de enero de 1871, Monet abandonaría Londres a finales de mayo camino de Holanda. Fascinado por sus paisajes se instala en Zaandam, ciudad próxima a Amsterdam, donde permanece hasta el mes de octubre ya que, una vez terminada la guerra, regresa a París. Su estancia parisina es tan breve que a mediados de noviembre lo encontramos de nuevo en Londres con su familia. Pero al finalizar el año, y gracias al interés de Manet, encuentra una casa en Argenteuil, donde se instala a orillas del Sena. Este cambio de residencia reviste un interés primordial, ya que con él se inaugura una nueva etapa en su obra.
En mayo de 1872 marcha a Rouen, donde vive su hermano Léon y participa en la XXIII Exposition Municipale des Beaux-Arts. Según parece, durante el verano visita nuevamente Holanda, pero a su regreso de este país, vuelve a Argenteuil.
1872 y 1873 son años de éxito para Monet, gracias a las compras de Durand-Ruel que aprovecha la reactivación de la economía al finalizar la guerra. Pero esta situación no se prolonga demasiado, y en 1874 el marchante atraviesa dificultades económicas, por lo que deja de comprar nuevas obras.
En medio de estas dificultades, Renoir, Sisley, Pissarro, Cézanne, Guillaumin, Degas y Berthe Morisot, partidarios desde hacía tiempo del proyecto de Monet acerca de una exposición privada, organizan la primera exposición de la Société Anonyme Cooperative d'Artistes Peintres, Sculpteurs et Graveurs, que se inaugura en París con anterioridad al Salón oficial, el 15 de abril de 1874, y en la que Monet no participa por preferir mantener su independencia. Dicha sociedad se disolvería en diciembre de ese mismo año, proponiendo Renoir sustituir la exposición de 1875 por una subasta. Así, el 24 de marzo de este año, Monet, Berthe Morisot, Renoir y Sisley exponen en total de setenta y cinco obras, de las que veinte pertenecen a Monet.
Los resultados no son buenos y la situación económica de Monet se agrava además por el delicado estado de salud de su esposa, por lo que se ve obligado a recurrir a sus amigos Manet y Zola, logrando liberarse de los embargos que le acechaban.
A pesar de los fracasos precedentes, durante los dos años siguientes, 1877 y 1878, el grupo impresionista realizará exposiciones conjuntas.
Estamos en 1878 y Monet se establece provisionalmente en París, donde el 17 de marzo de este año nace su segundo hijo, Michel, hecho que quebrantará definitivamente la salud de Camille.


Los días 5 y 6 de junio de 1878, a raíz de la quiebra del marchante Hoschedé, tiene lugar una segunda subasta de la colección de éste, que termina con la venta de los cuadros con precios extremadamente bajos. En ese mismo verano Monet deja París y se instala en Vétheuil, junto al Sena, pasando a ser su residencia principal durante los tres años siguientes. Monet y su familia ocupan una vivienda que comparten con Ernest y Alice Hoschedé, que habían viajado a Vétheuil acompañados de sus seis hijos.
La muerte de Camille el 5 de septiembre de 1879 deja a Monet desamparado y sin saber cómo organizar ahora su vida y la de sus hijos. Por otro lado, la amistad entre Monet y Ernest Hoschedé va debilitándose hasta el extremo que éste último regresa a París, dejando a su esposa Alice y a sus hijos con Monet en Vétheuil, en una situación algo embarazosa.


El regreso al Salón oficial en 1880 implica la no participación de Monet en la V Exposition des Artistes Indépendants, celebrada durante el mes de abril. Se confirma así la disolución del grupo impresionista, que ya había sido abandonado antes por Renoir, Sisley y Cézanne.
Tras la muerte de Camille, la situación familiar de Monet y los Hoschedé se había hecho cada vez más confusa. Ernest Hoschedé vivía la mayor parte del tiempo en París, mientras que Alice, cuya influencia sobre Monet se había acrecentado notoriamente, justificaba su permanencia allí por la necesidad de educar a los dos hijos de éste, Jean y Michel. Así, cuando Monet abandona Vétheuil en diciembre de 1881, Alice y los niños le siguen para instalarse con él en Poissy, donde elige una vivienda próxima al río, la villa Saint-Louis.
Sus relaciones con Durand-Ruel se intensifican de tal manera que en 1882 Monet emprende la decoración del gran salón de la vivienda del marchante, en la que trabajará hasta 1885. La estancia en Poissy concluye en abril de 1883, resultando lo verdaderamente importante sus escapadas normandas, a El Havre y a Etretat.


A la edad 42 años, Monet aspira a cierta estabilidad y siente la necesidad de encontrar un lugar adecuado para desarrollar su trabajo. La búsqueda de ese lugar anhelado le descubre Giverny. La mudanza, financiada por Durand-Ruel, se realiza en los últimos días del mes de abril de 1883, estableciéndose definitivamente con su compañera Alice Hoschedé y los hijos de ambos.
Aunque viaja a Bordighera en 1884, y a Etretat con Alice y los niños a finales de 1885 y sólo en febrero 1886, el artista siempre regresa a Giverny.
La figura de Alice va cobrando en su vida gran importancia, aunque 1886 es un año de crisis para la pareja, probablemente causada por Ernest Hoschedé. Sin embargo su carrera artística parece ir bastante bien. Este mismo año y el siguiente participa en la V y VI Exposition Internationale respectivamente. Tanto las ventas como las críticas comienzan a ser favorables.


Por estos años realiza breves viajes a Londres y entre los meses de enero y mayo de 1888 trabaja en Antibes y en Juan-les-Pins, residiendo en el Château de la Pinède, residencia para artistas que le había recomendado Maupassant, con quien se encontrará en Cannes.
Tras la exitosa exposición que realiza con Rodin en junio de 1889, el año siguiente, y después de lo numerosos viajes realizados durante la década anterior, Monet permanecerá todo este año en Giverny.
El 18 de marzo de 1891 muere Ernest Hoschedé. Así, en un breve periodo de tiempo, queda regularizada la situación de Monet y Alice Hoschedé, con quien se casaría un año después, el 16 de julio de 1892.
Los años siguientes serán un ir y venir a Giverny, viajando por Rouen -donde pintará su catedral-, Noruega, donde en 1895 visita a su hijastro Jacques Hoschedé, Pourville, Dieppe y Varengeville.
En 1897 su primogénito Jean contrae matrimonio con Blanche Hoschedé, hija de Alice, y el artista va espaciando sus viajes y permanece cada vez más tiempo en Giverny. Aunque a comienzo del siglo frecuenta en varias ocasiones Londres, estos viajes no distraen su atención hacia Giverny, cuyo jardín se ha convertido en un verdadero decorado vegetal y acuático.
Acompañado por su esposa, en octubre de 1904 abandona su jardín para viajar en automóvil a Madrid para una estancia de tres semanas y con el objetivo de contemplar la obra de Velázquez en el Museo del Prado. Pero las fuerzas empiezan a flaquear y, además de sobrevivir a sus primeros síntomas de una doble catarata en 1908, ha de hacerlo también a la muerte de contemporáneos, como Sisley o Cézanne y lo que es peor, a la de su esposa el 19 de mayo de 1911 y a la de su hijo mayor en febrero de 1914 tras una larga enfermedad.
En los últimos años de su vida el pintor, ahora acompañado de Blanche Hoschedé, continua pintando en su jardín, sobre todo inspirado en su estanque de ninfeas.
El 11 de noviembre de 1918 el pintor anuncia a Clemenceau, presidente del Gobierno, su deseo de ofrecer al Estado dos grandes paneles decorativos, promesa que se verá cumplida definitivamente el 12 de abril de 1922.
Aunque en enero de 1923 se somete a una operación en el ojo derecho, su vista queda nublada y se dedica a retocar muchos de sus lienzos en un aislamiento casi total. Cuando su vista empieza a mejorar, un examen médico le revela en 1926 la existencia de un tumor pulmonar.
El 5 de diciembre de 1926 su vida se extingue en Giverny, a la edad de 86 años. Tres días después se celebran las exequias con una sencilla ceremonia civil, como había sido su deseo, en presencia de Clemenceau, Vouillard y Roussel, junto a otros artistas, periodistas y los habitantes del pueblo de Giverny


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