Iconos de la revolución libia 25 Mar 2011 Los dos temas principales de este mes de marzo de 2011 son sin duda el terremoto de Japón y la revolución libia. Voy a retomar la fórmula de mi anterior post Iconos del terremoto en Japón, pero centrándome en Libia y en una foto que este lunes fue portada de todos los periódicos. Es esa foto de la agencia Reuters en la que se ve uno de los ataques aéreos en suelo libio de la coalición internacional. ¿Por qué triunfó esta foto como se puede ver en el combo de Reuters? Esta foto era una de las únicas instantaneas de las acciones de bombardeo que la coalición comenzó tras la votación en el consejo de seguridad de la ONU. Ese domingo todas las mesas de edición estaban buscando una foto de este tipo y la más impactante de todas fue esta. Fue una elección directa por la falta de material. Había mucho de bases europeas o cazas despegando. Había muchas fotos de rebeldes luchando o celebrando los ataques. Pero no había una imágen de acción que mostrase en tierra lo que se hacía en el aire. Buscando más imágenes de su autor, encontré otras muchas fotos de este que fueron portada o apertura de sección en nuestro diario. Fotos de acción, de guerra, muy impactantes y que se diferenciaban de las del resto de fotógrafos. Y conseguir una foto buena y diferente en esta profesión es la clave del triunfo. Supongo que la clave de esta foto reside en su carga informativa que iba en concordancia con el tema de aquel día: Los aliados comienzan a bombardear desde el aire a Gaddafi. El autor de esta imagen es un fotografo Serbio de 42 años llamado Goran Tomasevic Información http://blogs.publico.es/mesadeluz/3737/iconos-de-la-revolucion-libiaviernes, 25 de marzo de 2011
Iconos de la revolución libia
Iconos de la revolución libia 25 Mar 2011 Los dos temas principales de este mes de marzo de 2011 son sin duda el terremoto de Japón y la revolución libia. Voy a retomar la fórmula de mi anterior post Iconos del terremoto en Japón, pero centrándome en Libia y en una foto que este lunes fue portada de todos los periódicos. Es esa foto de la agencia Reuters en la que se ve uno de los ataques aéreos en suelo libio de la coalición internacional. ¿Por qué triunfó esta foto como se puede ver en el combo de Reuters? Esta foto era una de las únicas instantaneas de las acciones de bombardeo que la coalición comenzó tras la votación en el consejo de seguridad de la ONU. Ese domingo todas las mesas de edición estaban buscando una foto de este tipo y la más impactante de todas fue esta. Fue una elección directa por la falta de material. Había mucho de bases europeas o cazas despegando. Había muchas fotos de rebeldes luchando o celebrando los ataques. Pero no había una imágen de acción que mostrase en tierra lo que se hacía en el aire. Buscando más imágenes de su autor, encontré otras muchas fotos de este que fueron portada o apertura de sección en nuestro diario. Fotos de acción, de guerra, muy impactantes y que se diferenciaban de las del resto de fotógrafos. Y conseguir una foto buena y diferente en esta profesión es la clave del triunfo. Supongo que la clave de esta foto reside en su carga informativa que iba en concordancia con el tema de aquel día: Los aliados comienzan a bombardear desde el aire a Gaddafi. El autor de esta imagen es un fotografo Serbio de 42 años llamado Goran Tomasevic Información http://blogs.publico.es/mesadeluz/3737/iconos-de-la-revolucion-libiadomingo, 13 de marzo de 2011
ARRÍMATE
y tengo ronco
el gemido de música traidora...
Arrímate a llorar conmigo a un tronco”
MIGUEL HERNÁNDEZ
ARRÍMATE
Arrímate conmigo ...
Antaño jornalero o bracero,
ayer proletario, obrero,
y hoy técnico de servicios.
Que ironía amigo mío,
nos dan un nombre bonito,
unos tomos de hipoteca
y nómina de bolsillo.
¡No me deis más que me asfixio!
Susana Hernández (A Miguel Hernández)

”Adiós, hermanos, camaradas y amigos
Despedidme del sol y de los trigos”"
(Miguel, en los muros de la cárcel de Alicante, poco antes de morir)
Susana Hernández
Imagen e información http://www.librosyliteratura.es/
Ojos bien abiertos

Ojos bien abiertos
Miguel Hernández cumpliría 100 años. Con la pluma y los fusiles luchó, sangró y lidió por lo que él creía justo. Murió sin que muchos supieran que existía.
Por Francisco Barreiro
Con apenas 31 años de edad, murió solo y en silencio en una cárcel de Alicante. Poco se supo de él en aquel entonces, pero este 30 de octubre Miguel Hernández cumpliría 100 años, y todo el mundo poético festeja a viva voz la vida que aún hoy sus poemas describen, dejando atrás tanta muerte que acompañó sus últimos días.
“¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle luz!”, dijo Pablo Neruda hace más de cincuenta años sobre el poeta español.
Hernández falleció detrás de las tristes rejas de la dictadura franquista. Fue condenado a muerte por formar parte del ejército republicano y escribir verdades en sus poesías: su pecado fue pelear por los débiles y los justos. Le rebajaron la pena a 30 años de cárcel; pero sólo estuvo tres encerrado, porque en el frío y sucio calabozo alicantino lo dejaron morir. Primero sufrió una bronquitis y luego tifus, que se complicó por una tuberculosis. A las 5:32 de la mañana del 28 de marzo de 1942, murió en la enfermería de la prisión. Dicen los libros que “lo murieron en el abandono”, sin que nadie hiciera el menor esfuerzo por arrancarlo de los brazos de la parca. Sus compañeros de celda, el dramaturgo Antonio Buero Vallejo y el poeta Vicente Aleixandre, describieron su muerte como una crueldad mayor que si directamente lo hubieran fusilado, porque dispusieron igualmente de su vida y dejaron que se consumiera en el dolor; ambos contaron al mundo que no pudieron ni cerrarle los ojos, como s supieran que al cerrarlos sería para siempre.
Como un preludio de su suerte, el mismo Hernández había escrito años atrás sobre la muerte de su amigo Ramón Sijé. Allí describía lo que luego le tocaría vivir: “Tanto dolor se agrupa en mi costado, / que por dolor me duele hasta el aliento”, dice su famoso poema “Elgía”.
Lo cierto es que a 100 años de su nacimiento, ni él ni sus versos dejaron este mundo “porque soy como el árbol talado, que retoño: porque aún tengo la vida”.
30/10/2010
Imagen e información http://www.andenes.gob.ar/web/?p=127
martes, 1 de marzo de 2011
La foto de Kevin Carter
(Kevin Carter)
La foto de Kevin Carter:
ALGO PERSONAL MIO
Hace un par de años atrás, ayudaba a un amigo fotografo español, para su web
Donde el le daba espacio además a los grandes fotografos, me enviaba las fotos y yo le escribia a cada imagen letras que le daban un toque mas personal y especial.
Un día me envío está imagen de K.Carter, la había visto muchas veces, pero nunca me había detenido a mirarla con el alma.
Y le escribi lo siguiente:

Niña…que sueñas con castillos encantados…
Vestida de princesa y encantos…
Tu tristeza te la da un mundo egoísta,
que te quita vida y sueños…
Mírame…en el suelo…
Oh mundo…egoísta y triste
Llenos de leyes, poder y burocracia
Dame momentos que merezco vivir
Regálame la vida que hoy me quitas
Mi cuerpo, mi alma y mi inocencia…
Solo buscan lo que no tengo
Juegos de niña, unas manos abiertas
Y a ti…que me regales un poco de paz…
(Escrito por Verena Sánchez Doering)
Imagen de Google
sábado, 26 de febrero de 2011
¿Te acuerdas? - 'El poeta en el exilio'
Video de hace dos años, ya que este este 22 de febrero cumplio 72 años
Hace 70 años, murió Antonio Machado. El genial poeta falleció en el exilio, poco tiempo después de cruzar la frontera con Francia. Reposa en el cementerio de un pequeño pueblo francés, en Colliure. Machado sigue vivo en la memoria y hay voces que piden la vuelta a casa del poeta.
72 años de la muerte de Antonio Machado. Homenaje a los republicanos españoles exiliados
Homenaje a los republicanos españoles exiliados
Canción "Muerte de Antonio Machado", fragmento del disco ¿Cuándo llegaremos a Sevilla? / Cantata del exilio (Movieplay / Gong, 1978).
Letra: Antonio Gómez (quien además es el narrador del clip)
Música: Antonio Resines
Antonio Resines (guitarra acústica y voz)
Teresa Cano (voz)
Pablo Guerrero (voz)
Luis Pastor (voz)
Quintín Cabrera (voz)
Carlos Tena (voz)
Arreglos: Malasaña (Luis Mendo: guitarra eléctrica y acústica. Manuel Aguilar: bajo. Judas Sanz: Piano. Rafa Pérez: batería y congas. José Vellisco: saxo).
Otros músicos: Nacho Sainz de Tejada, Julián Llinás, Darío Riani, Miguel Ángel Chastang.
Testimonios: Teresa Pamies, Eduardo Pons Prades, Mariano Constante, Villar Gómez.
Portada: El Cubri.
Video de http://www.youtube.com/watch?v=83wTInjbo9k
ANTONIO MACHADO

ANTONIO MACHADO
EN HONOR TU POESIA Y TU ENTREGA
MUERE EN FRANCIA EL 22 DE FEBRERO DE 1939 ANTONIO MACHADO, UN POETA DEL PUEBLO
(HASTA SIEMPRE)
A finales de enero de 1939, y ante la inminente ocupación de la ciudad, sale de Barcelona viajando con Joaquín Xirau Palau en una ambulacia que les fue proporcionada por José Puche Álvarez, D ...irector General de Sanidad. Tras unos primeros días en Raset (Girona), pasa su última noche en España, la del 26 al 27 de enero, en Viladasens.
En febrero de 2010 la especialista en Machado, Monique Alonso, hizo público que, poco antes de morir el poeta, la Universidad de Cambridge le había enviado una carta ofreciéndole un puesto en su rectorado.
La carta llegó a Coillure al día siguiente de su entierro
Imagen de Verena Sánchez Doering
martes, 15 de febrero de 2011
Leche, barro y cebolla

Leche, barro y cebolla
En Orihuela, provincia de Alicante, nació un día Miguel Hernández, uno de los más importantes poetas de la literatura española y universal, que mientras escribía versos tuvo que dedicarse a pastorear cabras, ordeñarlas y vender su leche en los portales de las casas de sus vecinos.
“En cuclillas, ordeño
una cabrita y un sueño.”
En aquellos años la leche se vendía en unos cacharros que algunos, los más jóvenes, nunca han llegado a conocer y que otros ya tenemos casi olvidados, pero cuya mención nos vuelve a traer a la memoria recuerdos de algunas de las palabras que usaban nuestros abuelos para nombrar objetos que nosotros ignorábamos pero de los que íbamos aprendiendo sus nombres antes incluso de conocer sus utilidades, sus formas y sus medidas: las artesas para amasar el pan, los serones que colgaban de los lomos de las mulas, las carretas en las que se transportaba el heno, los lebrillos y las palanganas en los que nos lavaban los pies a los chiquillos, o las lecheras para llevar la leche.
- ¿Qué es una lechera, abuela?
- Es el recipiente en el que la lechera nos trae la leche a casa.
- ¿El recipiente se llama igual que la señora?
- Sí.
- ¡Ah!
O sea que las lecheras llevaban a las casas en una lechera la leche pura de vaca, de oveja o de cabra, según la zona. Cuando se trataba de medir vino, aceite o leche las medidas de capacidad no eran múltiplos del litro, sino que eran medidas extrañas que tomaban sus nombres de los mismos recipientes que contenían los líquidos: la lechera, la cántara, la barrica, la arroba, el azumbre, la botella o el cuartillo. Los recipientes de la leche eran de hojalata o de cobre y llevaban impresos una marca de estaño junto al borde para evitar que este pudiera limarse y de este modo reducir su tamaño y cometer fraude al consumidor. Esos recipientes portaban una leche muy fresca que hoy posiblemente resultaría indigesta para nuestros desnatados estómagos, pero que nosotros nos bebíamos a todas horas e incluso a veces nos la comíamos a cucharadas cuando en casa nos hacían arroz con leche o leche frita. Leche fresca que se consumía en el día y que tenía que ser hervida tres veces para separar la nata, de la que se podía obtener luego, si tus padres se lo curraban, la mantequilla.
La mantequilla se obtenía después de batir la nata con una espátula de madera hasta que se montaba, y luego había que seguir batiendo y seguir batiendo y seguir batiendo. Después de tanto batir hacían nuestras madres galletas de mantequilla, croquetas y masa de hojaldre, o nos preparaban para merendar rebanadas de pan con mantequilla, que estaban riquísimas, o con mantequilla y azúcar, o con mantequilla y colacao, porque entonces no se contaban las calorías como se hace ahora, y si alguien las contaba nosotros no nos enterábamos. Otros días merendábamos emparedados de galletas chiquilín con mantequilla, a veces también con mermelada, con chocolate, con dulce de membrillo o incluso con leche condensada La Lechera. También nos gustaban los bimbollos tostados con jamón de York o chorizo de Pamplona y untados con mantequilla. Si no había mantequilla casera merendábamos pan con aceite que admitía muchas modalidades pues se podían hacer rebanadas de pan frito o tomarlo tal cual, en cuyo caso lo mejor era utilizar el pico, sacar la miga, rellenar el hueco con aceite y volver a cubrir con la miga para elaborar una especie de bollo preñado de aceite con sal o con azúcar. A veces nos daban el pan pringado de Flora o de Tulipán, que no era lo mismo ni mucho menos, pero nos teníamos que conformar porque según decían los anuncios de la época eran productos muy sanos y muy apropiados para los niños. Tan saludables como el aceite de girasol, el Eko, el agua de Solares y la quina Santa Catalina. Tan saludables como la leche que Miguel Hernández ordeñaba a las cabras y repartía luego por las casas de los vecinos de Orihuela.
Nació Miguel en 1910 y murió muy joven de tuberculosis, aunque en realidad fue victima de la matanza que el régimen de Franco continuó realizando después de acabada la guerra para dejarle las cosas claras a todo el mundo. En vida adquirió cierto prestigio y llegó a alternar en Madrid con algunos de los poetas más famosos de la época, pero durante su primera juventud fue cabrero en Orihuela, ávido lector y buen estudiante. También fue barro, según nos dijo él mismo:
“Me llamo barro aunque Miguel me llame.
Barro es mi profesión y mi destino
que mancha con su lengua cuanto lame.”
En 1939, con apenas 29 años cumplidos, entra en una cárcel de la que ya no saldría jamás con vida y donde, mientras esperaba las cartas de su esposa, tuvo tiempo de escribir los que quizás sean los versos más hondos y más tristes de la lírica castellana del siglo veinte, las nanas de la cebolla, nanas escritas como respuesta a la penosa situación en la que se encontraba su esposa, sola, pobre, con un hijo recién nacido y alimentándose únicamente de pan y de cebollas.
La misma cebolla a la que Pablo Neruda le dedicó una oda: “Yo cuanto existe celebré, cebolla, pero para mí eres más hermosa que un ave de plumas cegadoras…”, la cebolla que nosotros comemos en ensalada mezclada con lechuga y tomate, regada con aceite y espolvoreada con un poco de sal; la cebolla que freímos junto con la patata para hacer tortilla o la que guisamos rellena de bonito fue también la protagonista de unas nanas llenas de tristeza, como si la cebolla siempre estuviera buscando motivos para hacernos llorar.
“Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.”
Yo conocí la obra de Miguel Hernández en 1972, el año en que Serrat publicó un disco en el que ponía música a algunos de sus poemas. Años antes había hecho lo mismo con los versos de Antonio Machado, siguiendo el camino trazado por Paco Ibáñez y por otros cantantes españoles que habían hecho suya aquella cita, creo que de Manuel Machado, que decía que la poesía ha nacido para ser cantada. El disco de Antonio Machado fue un éxito extraordinario aunque a mí me ha parecido siempre un poco irregular, como si los versos del poeta y la música siguieran caminos separados y, en ocasiones, quedaran aquellos supeditados, cuando no excedidos por esta. Me gustaron más las canciones incluidas en el disco negro de Miguel Hernández, pues aquí la música parece estar más sincronizada con los versos, hasta el punto de que en algún caso pudiera dar la impresión de que ambos nacieron simultáneamente. En cualquier caso, los dos poetas alcanzaron una gran popularidad gracias a las versiones musicales de Serrat. Una vez le escuché decir a alguien que en la España de aquellos años se podía considerar que una persona era culta si conocía las obras de Antonio Machado y de Miguel Hernández antes de que Serrat publicara los discos con sus canciones. Si eso es verdad he de reconocer que yo no era muy culto, en parte por culpa mía y en parte debido al sistema educativo de un régimen que consideró al poeta de Orihuela como un enemigo de España y decidió por ello condenar su persona al olvido y su obra al silencio.
Todavía no he escuchado el disco que recoge la segunda entrega de las versiones musicales que Serrat ha hecho de los poemas de Miguel Hernández. Me abstengo por tanto de decir nada al respecto, pero sí puedo comentar, al menos, que cubre lo que yo consideraba una laguna del primer disco, pues incluye una versión del poema que quizás a mí más me guste de toda su obra. Se trata de unos versos incluido en sus “Poemas últimos” y que refieren un presente en sombra y una esperanza de futuro luminosa que heredará su hijo recién nacido, el hijo de la luz y de la sombra. Este poema me gusta interpretarlo también como la descripción del momento en el que la pareja concibe a su hijo en medio de una penumbra que le pide a los cuerpos que se echen sobre la manta, sobre la luna y sobre la vida, y que entrelacen sus cuerpos y se besen después con bocas embravecidas. Ante el empuje de la sombra resulta inútil negarse, porque:
“Moviendo está la sombra sus fuerzas siderales,
tendiendo está la sombra su constelada umbría,
volcando las parejas y haciéndolas nupciales.
Tú eres la noche, esposa. Yo soy el mediodía.”
Bendito seas, poeta.
Información http://losamigosdeligasalsas.blogspot.com/
Mañana se inicia en Orihuela la Ruta Literaria “Centenario Miguel Hernández”, con la colaboración de la Fundación del poeta

Mañana se inicia en Orihuela la Ruta Literaria “Centenario Miguel Hernández”, con la colaboración de la Fundación del poeta
15 de Febrero de 2011
Mañana, miércoles 16 de febrero, se inicia en Orihuela la Ruta Literaria “Centenario Miguel Hernández”, organizada por la Dirección General de Promoción, Ordenación e Innovación Educativa de la Consejería de Educación, Formación y Empleo de la Región de Murcia y el Ministerio de Educación. En la misma, colabora la Fundación que lleva el nombre del poeta, además de los ayuntamientos de Orihuela, Cox, Alicante y La Unión, el Casino de Cartagena, la Universidad de Murcia, el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert y la Real Academia Alfonso X el Sabio.
En la Ruta Literaria “Centenario Miguel Hernández” participan seis centros educativos de Almería, La Rioja, Ibiza, Melilla, Islas Canarias y Barcelona. Las sesiones en Orihuela se celebrarán mañana, miércoles 16, este jueves día 17, y ya en el mes de marzo, el miércoles día 16, jueves 17, miércoles 23 y jueves 24. La Fundación Cultural Miguel Hernández colabora con la donación de ejemplares de una antología poética para los 150 alumnos participantes y la disposición de un guía especializado que mostrará la Ruta Hernandiana en Orihuela.
Además de Orihuela, los grupos de alumnos visitarán Cox, Murcia, Cartagena, La Unión y Alicante. Por su parte, los profesores Francisco Javier Díez de Revenga, Santiado Delgado, María Victoria Martín González y José Luis Ferris ofrecerán diversas conferencias sobre el poeta oriolano, su relación con la generación del 27, el encuentro con García Lorca, su amistad con María Cegarra, y su muerte en el Reformatorio de Adultos de Alicante. También está prevista, en el Auditorio de Cox, una dramatización de un encuentro entre Miguel Hernández y Josefina Manresa, así como un taller de música a cargo de Oché Cortés con el título de “Perito en lunas y Canciones”, además de rutas en Cox, Murcia, Cartagena, La Unión y Alicante, con una visita a la tumba del autor de “El rayo que no cesa”.
Información http://www.miguelhernandezvirtual.es/
Imagen de Verena Sánchez Doering a través de Funny Photos
lunes, 14 de febrero de 2011
Abierto el plazo del concurso de cortometrajes sobre Miguel Hernández hasta el 31 de marzo, convocado por la cátedra y la Fundación del poeta

Abierto el plazo del concurso de cortometrajes sobre Miguel Hernández hasta el 31 de marzo, convocado por la cátedra y la Fundación del poeta
14 de Febrero de 2011
Se ha abierto el plazo de presentación de cortometrajes (con una duración máxima de cinco minutos) sobre cualquier tema relacionado con la vida y obra de Miguel Hernández, en modalidad libre (ficción, documental, etc.) y formato DVD. El I Concurso de Producciones Audiovisuales sobre el poeta oriolano está convocado por la Cátedra de la UMH que lleva su nombre y la Fundación oriolana que difunde su figura.
El concurso está destinado a alumnos de cualquier universidad pública o privada de la Comunidad Valenciana y los premios están dotados con 500 euros para el primer premio, 250 euros para el segundo premio, 150 euros para el tercer premio, y un accésit de 100 euros.
Los trabajos podrán presentarse individualmente o en grupo (máximo de tres personas), y una sola obra. El envío se realizará a la siguiente dirección: Cátedra Miguel Hernández. Universidad Miguel Hernández. Edificio de Torreblanca. Avda. de la Universidad, s/n. 03202 Elche (Alicante).
Las Bases completas pueden consultarse en www.umh.es y en www.miguelhernandezvirtual.com
Información http://www.miguelhernandezvirtual.es/
Imagen de Verena Sánchez Doering a través de Funny Photos
lunes, 24 de enero de 2011
EL NIÑO YUNTERO

EL NIÑO YUNTERO
Carne de yugo, ha nacido más humillado que bello. Con el cuello perseguido por el yugo para el cuello.
Nace, como la herramienta, a los golpes destinado, de una tierra descontenta y un insatisfecho arado.
Entre estiércol puro y vivo de vacas, trae a la vida un alma color de olivo vieja ya y encallecida.
Empieza a vivir, y empieza a morir de punta a punta levantando la corteza de su madre con la yunta.
Empieza a sentir, y siente la vida como una guerra, y a dar fatigosamente en los huesos de la tierra.
Contar sus años no sabe, y ya sabe que el sudor es una corona grave de sal para el labrador.
Trabaja, y mientras trabaja masculinamente serio, se unge de lluvia y se alhaja de carne de cementerio.
A fuerza de golpes, fuerte, y a fuerza de sol, bruñido, con una ambición de muerte despedaza un pan reñido.
Cada nuevo día es más raíz, menos criatura, que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.
Y como raíz se hunde en la tierra lentamente para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.
Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina, y su vivir ceniciento revuelve mi alma de encina.
Le veo arar los rastrojos, y devorar un mendrugo, y declarar con los ojos que por qué es carne de yugo.
Me da su arado en el pecho, y su vida en la garganta, y sufro viendo el barbecho tan grande bajo su planta.
¿Quién salvará a este chiquillo menor que un grano de avena? ¿De dónde saldrá el martillo verdugo de esta cadena?
Que salga del corazón de los hombres jornaleros, que antes de ser hombres son y han sido niños yunteros.
(Viento del pueblo - 1937)
Información http://www.fundacioncnse.org/miguelhernandez/
Imagen Encarna Garcia
sábado, 22 de enero de 2011
viernes, 21 de enero de 2011
Consejos para evitar una contraseña común y peligrosa

Consejos para evitar una contraseña común y peligrosa
Una gran parte de los usuarios todavía crea sus «passwords» de manera simplista, haciéndolos carne de cañón para los hackers
Día 21/01/2011
Una contraseña sencilla puede ser descubierta fácilmente por un hacker
Una gran parte de los usuarios todavía crea sus contraseñas de manera simplista, haciéndolas carne de cañón para hackers. Esta infografía indica cómo evitar estas prácticas peligrosas y recoge los términos más utilizados en las passwords, así como una explicación sencilla para construir una que sea segura.
El 79% de los usuarios realizan prácticas peligrosas a la hora de construir contraseñas, como usar información personal o utilizar palabras comunes, ya que los hackers tienen herramientas que prueban todas las palabras del diccionario. Por ello es importante conocer algunas medidas de seguridad para las redes sociales o el correo electrónico.
Según esta infografía, que recoge una recomendación de la NASA, para ser seguras las contraseñas deben tener al menos 8 caracteres y cuatro tipos de ellos (letras mayúsculas, letras minúsculas, números y caracteres especiales).
Imagen e información http://www.abc.es/20110121/tecnologia/
jueves, 6 de enero de 2011
MUSICA CHILENA

Música de Chile
La música chilena forma parte de la cultura tradicional de Chile. La historia de la música chilena está íntimamente relacionada con la Historia de Chile, y se ha plasmado en diversos estilos, como la música aborigen y folclórica, la música clásica europea, y la música popular como el jazz, el rock y las baladas o la cumbia. No obstante, la música que generalmente se asocia a la chilenidad es su baile nacional: la cueca.
Música de los pueblos aborígenes
Antes del descubrimiento y conquista de Chile, la música chilena era en realidad la música de los pueblos aborígenes, de la cual se conservan solamente algunos fragmentos y nociones. Se sabe que el inglés Charles Wellington Furlong grabó canciones onas y yaganes hacia el año 1907-1908. Eran canciones simples, que imitaban el sonido de los animales y el canto de las aves. Como instrumentos, utilizaban bastones de madera con los que golpeaban el suelo. Se utilizaban principalmente para ceremonias rituales.
Música mapuche
La música mapuche es la principal música aborigena en la actualidad, al ser la etnia indígena mayoritaria en Chile. La música tradicional mapuche es principalmente religiosa, aunque también existen composiciones amorosas y canciones acerca de la tierra natal, y sus melodías de temple monótono y triste. Usa instrumentos de percusión como el cultrún, de uso exclusivamente ritual, y las cascahuillas (cascabeles). Dos instrumentos característicos son la trutruca, una caña hueca de coligüe con un cuerno en su extremo, y el trompe, que usa la garganta como caja de resonancia. También es muy importante la improvisación, que se hace sobre esquemas melódicos y rítmicos que se han transmitido oralmente de generación en generación. Los mapuche cantan y bailan para honrar a Ngenechén (deidad absoluta), siendo la música la expresión de su fe. Esta música incluye canciones para voces solas, otras acompañadas de instrumentos y música exclusivamente instrumental. Los mapuche tenían canciones especiales para las diferentes actividades de la vida diaria, como por ejemplo, para el trabajo, para hacer dormir a un niño, para enterrar a los muertos, para jugar palin, etc. También tenían ceremonias especiales, donde se unía la danza con la música, como eran el Machitún, el Lepún, ceremonia agraria y el Nguillatún. Actualmente han surgido intentos, tanto de mapuches como de no mapuches, de fusionar esta música, o de desarrollar ésta utilizando técnicas composicionales occidentales y el uso de la tecnología con el empleo de sintetizadores y samplers.
Música folklórica
El baile nacional de Chile es la Cueca y sus canciones conforman la mayor parte de la música folclórica nacional. Sin embargo, la música folclórica de Chile va variando de acuerdo a la latitud. Es así como existe música característica del Norte, del Centro, del Sur y de isla de Pascua.
En el norte el folclór está fuertemente influenciado por la música andina, como también por las bandas militares que en tiempos de la colonia fueron traídas por los españoles. Es generalmente instrumental, y utiliza instrumentos como la caja, el bombo, la trompeta y la tuba, en las bandas, y la zampoña, la quena, el charango y la guitarra, en la andina. De esta zona, es especialmente famosa la Fiesta de La Tirana, con sus típicos bailes religiosos.
En la zona central, la cueca y la tonada son los estilos más característicos de la zona. Generalmente se ultilizan instrumentos como el acordeón, la guitarra, el bombo, el tormento, el guitarrón, la caja y el arpa. Además de la cueca son muy comunes "La Sajuriana" (originaria de Argentina), "La Refalosa" (originaria de Perú). También es característico el baile de "El Sombrerito", en que el pañuelo se sustituye por el sombrero. El folclore de esta zona esta estrechamente ligada a la cultura rural del país, y a la herencia española la cual su personaje emblemático es el huaso.
En el sur, particularmente en el Archipiélago de Chiloé, el folclore también tiene características particulares, pues se mantuvieron con pocos cambios muchas tradiciones españolas y otras se mezclaron con las huilliches, dando lugar a formas de expresión nuevas. Durante la guerra de Independencia de Chile, en que Chiloé se mantuvo fiel a la Corona, los soldados realistas introdujeron a las islas bailes como el chocolate o el pericón que luego se transformó en pericona. Aparte de los bailes festivos, se tocan pasacalles durante las fiestas religiosas, acompañados siempre por guitarras, bombos y acordeones. Dentro de las danzas más importantes están La Trastrasera, la pericona y el chocolate. El resto de la zona sur ha ido asimilando gradualmente el folclore de la zona central, en detreimiento de la tradiciones indígenas. Los alemanes que inmigraron a las provincias de Valdivia, Osorno y Llanquihue trajeron consigo el acordeón, que luego se extendió a todo el sur del país y se integró a la música ya existente.
En la isla de Pascua, las tradiciones culturales se transmiten de generación en generación y son muy características. Su música y danzas tienen más influencia polinésica que del Chile continental. Sus principales danzas son el sau-sau, el upa-upa, el ula-ula y el tamuré. Además de usar instrumentos universalizados como la guitarra, se utilizan otros como el palo de agua o el ukelele.
Música de investigación folklórica
Folklore tradicional
Alrededor de los años treinta a sesenta se produjo en Chile un renacimiento en la popularidad y en la búsqueda de la música folklórica chilena, gestada por la aparición de nuevos grupos musicales entre los que se destacó en sus inicios el conjunto de Los Cuatro Huasos (este grupo nació en 1927 y permaneció aunque con cambios en sus integrantes hasta 1956) seguidos posteriormente por numerosos otros como Los de Ramón, Los Huasos Quincheros, El Dúo Rey Silva, Los Perlas y muchos más, lo que pasó a ser parte del folclore tradicional. Junto a ellos nacieron también muchos compositores chilenos e investigadores del folclore del país entre los que cabe destacar a Raúl de Ramón, Margot Loyola, Luis Aguirre Pinto, Violeta Parra entre muchos otros que aportaron canciones, bailes y recuperación de la música autóctona del país. Este movimiento no tuvo ninguna relación con elementos políticos los que aparecieron posteriormente con otros compositores y grupos musicales como se señala en la nueva canción chilena.
Información http://es.wikipedia.org/
sábado, 4 de julio de 2009
La seda tradicional tailandesa conquista el mundo

© UNESCO/Michel Ravassard
El cultivo de la morera y la cría del gusano de seda en Tailandia datan por lo menos del siglo XIII, según testimonios de esa época.
La fabricación tradicional de la seda en Tailandia, prácticamente exangüe hacia mediados del siglo XX, empezó a cobrar un nuevo auge en el decenio de 1950, gracias a la iniciativa de un ciudadano estadounidense, Jim Thomson. Una de sus más firmes aliadas fue la por entonces joven reina Sirikit. Hoy en día, combinando técnicas seculares y modernas, la artesanía de la seda se perpetúa de generación en generación y contribuye a la prosperidad económica del país.
El Domingo de Resurrección del año 1967, un hombre de negocios norteamericano asentado en Tailandia se perdió para siempre en la jungla de Malasia, en circunstancias que nunca pudieron dilucidarse después. El misterio de su desaparición apasionó a los medios de información y el público de Asia, América del Norte y otras partes del mundo. El desaparecido era tan conocido en Tailandia que bastaba con remitirle una carta poniendo simplemente “Jim Thomson – Bangkok” para que llegase directamente a sus manos en una ciudad que, en esa época, contaba ya con tres millones de habitantes.
Los veinte años anteriores a su funesto viaje a Malasia, Jim Thomson hizo algo que muchos otros no consiguen realizar en su vida entera. Se especializó en un arte –el tejido de la seda– del que no sabía absolutamente nada y creó una importante industria sedera en Tailandia. Su casa de Bangkok, llena de tesoros artísticos de la región circundante, era una auténtica joya arquitectónica.
El itinerario vital de Thomson, verdaderamente novelesco, no sólo fue la historia de su realización personal, sino la de la transformación de la vida de miles de personas. En efecto, hoy en día una próspera empresa tailandesa, que lleva su nombre y es mundialmente conocida, surte con artículos de seda los escaparates de los mejores almacenes de las megalópolis del mundo entero y decora con sus telas un número incontable de restaurantes y hoteles en muchos países.
La seda de Bangkok

Foto 2 : © UNESCO/Michel Ravassard
Escena del espectáculo tailandés representado el 18 de mayo en la UNESCO, en el marco del Festival Internacional de la Diversidad Cultural (mayo de 2009).
Jim Thompson, arquitecto de formación, descubrió Tailandia en 1945, cuando fue destinado a Bangkok como oficial del ejército estadounidense. Seducido por los encantos de la capital tailandesa de aquellos tiempos –sus habitantes siempre sonrientes, sus animados mercados, sus calles sin inmuebles altos y sus frecuentados canales, vías de transporte esenciales dado el escaso número de automóviles– decidió instalarse en ella al finalizar su servicio militar.
Desde que llegó a Tailandia, Thompson empezó a coleccionar piezas de seda de este país por atraerle tanto su sorprendente combinación de colores como la textura irregular que las diferencia de las fabricadas en Japón y China. Esa consistencia especial del tejido se debe a la calidad de los gusanos de seda.
Aunque el cultivo de las moreras y la cría de gusanos existían en el reino de Siam por lo menos desde el siglo XIII, según atestiguó por ese entonces un diplomático chino, los tejidos de seda tailandeses sólo cobraron fama gracias al ex arquitecto norteamericano. Cuando éste se instaló en Bangkok, los tejedores eran ya poco numerosos y sólo algunos artesanos musulmanes del barrio de Benkrua seguían practicando en familia el modo de fabricación tradicional. Resuelto a comercializar los artículos de seda de Tailandia, Thompson se puso en contacto con ellos. La mayoría se mostraron recelosos, pero uno de los cabezas de familia, movido por la curiosidad, se decidió acometer la empresa propuesta por el norteamericano. Así dio comienzo la gran aventura de la seda tailandesa.
En 1947, con una maleta cargada de muestras de seda, Thompson tomó un avión con rumbo a Nueva York. Cautivada por los tejidos, la encargada de una casa de modas le ofreció de inmediato su apoyo. De vuelta a Bangkok, fundó una sociedad de la que fue accionista principal y director. Administró la empresa con nuevos métodos, empleando principalmente a mujeres y permitiéndolas trabajar en el hogar para no alterar su vida familiar. Thomson también introdujo importantes innovaciones en la fabricación, sustituyendo los tintes vegetales por los químicos, pero procurando siempre conservar los colores ancestrales.
A principios del decenio de 1950, Thompson abrió en Bangkok un almacén de tejidos que tuvo un éxito fulgurante. La reina Sirikit, que nunca había escatimado sus esfuerzos para promover la artesanía y el patrimonio cultural tailandeses, visitó muy pronto la tienda, convirtiéndose en su clienta más célebre e influyente. En sus visitas oficiales al extranjero llevaba siempre vestidos confeccionados con piezas de seda tradicionales que, en Europa, atrajeron poderosamente la atención del gran costurero francés Pierre Balmain y otros creadores del mundo de la moda. En los Estados Unidos, después haber creado el vestuario de la famosa película musical de Walter Lang, El rey y yo, la diseñadora Irene Sharaff contribuyó a realzar el prestigio de la seda tailandesa utilizándola en muchos otros filmes. La industria de la seda de Tailandia empezó así a recibir pedidos del mundo entero
Preservar la tradición

Foto 3 : © UNESCO/Michel Ravassard
El arte tailandés de tejer la seda presentado en la UNESCO, con motivo de la celebración del Festival Internacional de la Diversidad Cultural (mayo de 2009).
En el decenio de 1970, la sericultura tradicional se implantó en la provincia de Khorat, situada al nordeste del país. En una visita a esta región agrícola pobre, la reina Sirikit se percató de las dificultades económicas de las familias campesinas y les propuso iniciar la producción de tejidos de seda con tintes tradicionales. En 1976, la reina creó la Fundación SUPPORT para fomentar la artesanía en las zonas rurales y conservar las técnicas de fabricación ancestrales. Hoy en día, unas mil familias poseen sus propios huertos de moreras y crían gusanos de seda en sus casas. Cuando finaliza el ciclo de formación de los capullos, al cabo de 23 días, los campesinos los venden a la granja de la empresa Jim Thompson.
Actualmente, la operación esencial de tejer los hilos de seda la llevan a cabo unos 600 tejedores de ambos sexos. La técnica heredada de las generaciones anteriores se transmite a las más jóvenes. Para la impresión de los tejidos se recurre a sistemas tradicionales, como el estarcido con patrones de madera, o a la utilización de impresoras digitales ultramodernas. El control de calidad y el acabado a mano de los productos son dos imperativos del proceso de fabricación que permiten lograr un equilibrio entre la artesanía y la industrialización.
Tal como vaticinó el hombre de negocios estadounidense, acometer la empresa de fabricar seda con métodos tradicionales en Tailandia era una gran aventura que sólo podía aportar prosperidad a este país. Hoy, el 90% de los accionistas de la firma Jim Thompson son tailandeses, y un tercio de ellos son los hijos y nietos de los primeros tejedores musulmanes de barrio de Benkrua.
Texto basado en la conferencia pronunciada en la UNESCO por Eric B. Booth, de la Jim Thompson Thai Silk Company, durante el Festival de la Diversidad celebrado el pasado mes de mayo.
Música viajera

© Yücel Yildirimkaya
Paseos, marcha y canciones en Rizé (Turquía).
Caído en el olvido durante varias décadas, el folklore bretón conoce hoy día un notable renacimiento. A unos 2.500 kilómetros, los cantos tradicionales vuelven a los hogares anatolios que habían desertado. “Un puente sobre el Bósforo” une músicos de Francia y de Turquía que comparten la misma pasión y las mismas preocupaciones.
Este verano en Rizé, Turquía, la cuarta edición del “Festival de los pastos verdes” recibe a varios músicos extranjeros. Vienen de Francia. No la de los turistas ni las cruzadas diplomáticas que invadieron los medios informativos turcos estos últimos años, sino otra Francia, enamorada de los cantos tradicionales, que se esfuerza en paliar los problemas nacidos del éxodo rural y remendar el tejido social.
La urbanización, la industrialización y la impronta del “mundo del espectáculo” también se hacen sentir tanto en Turquía como en Francia. El canto se pierde en el uso a ultranza de la tecnología, en el fulgor de una seductora mundialización y las reverencias que se hacen al star system. Pero ambos países conservaron reductos de autenticidad, como Bretaña, en el extremo oeste de Francia frente al océano Atlántico o la provincia de Rizé, situada en el extremo noreste de Anatolia, donde comienza el Cáucaso.
El renacimiento bretón

Foto 2 : © Jean-Maurice Colombel
Una velada de canciones en el café de Bovel.
Del lado francés, los bretones no escatimaron esfuerzos este último cuarto de siglo por hacer revivir sus músicas, danzas y fiestas tradicionales. Cortada de su pasado por la urbanización, la segunda generación se puso a buscar la heredad de sus ancestros. La búsqueda recayó primero en la región de lengua bretona, luego en la del idioma galo, cercano al francés. Con el tiempo, teoría y práctica evolucionaron. En otra época, el “revivalismo” estaba en manos de los investigadores cuyo objetivo era ante todo recoger, analizar, comprender y publicar. Hoy día, como lo destaca el etnomusicólogo Yves Defrance, al mismo tiempo que se prosigue en esa dirección, quienes compilan “quieren reapropiarse de ese repertorio, actualizarlo sin alterar su espíritu y hacer de él un medio de expresión contemporáneo”.
Hoy día, los cantos galos que los nuevos modos de vida habían relegado al olvido, no son más piezas de museo ni caprichos confidenciales reservados a algunos festejos de un puñado de militantes de la cultura. Día tras día renacen en concursos anuales, reuniones, en la casa o el café, en las comidas del pueblo, los paseos organizados por los municipios o las escuelas y los talleres de música de pueblos y aldeas. Al mismo tiempo, en el campo, jóvenes y viejos, empleados y desempleados, mujeres y hombres reactivan sus lazos sociales gracias al renacimiento del canto.
Los cantantes que hacen este año el viaje a Rizé figuran entre los protagonistas más importantes de ese renacimiento. Algunos, como Charles Quimbert o Vincent Morel, provienen de la comunidad de los compiladores, recibieron una formación universitaria y trabajan en Dastum, el organismo regional de investigación y preservación del patrimonio inmaterial. En 1996 lanzaron la “Fiesta del canto tradicional de Bretaña y otros lugares” que se celebra anualmente en Bovel, un pueblito bretón de la comarca de Rennes. Otros, que crecieron con la canción tradicional, son aldeanos que llevan consigo la memoria local, como verdaderos tesoros vivientes.
Los reunió una lluvia diluviana: En el verano de 1997, cuando los festivaleros iban a realizar su habitual excursión de marcha y canto una repentina tormenta los detuvo en el único café de Bovel. También estaba allí la generación de “los maestros de la tradición” reunidos alrededor de los patrones, Léone y Louis Bernier. Para ellos, el festival era un “asunto de jóvenes”. Pero cuando éstos empezaron a cantar, reconocieron sus canciones. Desde entonces ese pequeño café se convirtió en un lugar emblemático de reencuentro transgeneracional. Cada primer viernes del mes, alumnos de primaria y secundaria, maestros y muchos habitantes de la región, incluso de París, vienen para pasar la noche entera cantando.
Canto por doquier
Foto 3 : © Yücel Yildirimkaya
Arquitectura típica del Mar Negro entre los jardines de té.
En Turquía, es también un desarraigado, Birol Topaloglu, el artífice del renacer de la canción tradicional, que aquí además conlleva una fuerte toma de conciencia ecológica. En Rizé, como en otras regiones de Turquía, los campesinos desertan las tierras encajonadas por ríos torrentosos que se vierten en el Mar Negro. Huyendo de varios proyectos de construcción de represas, se dirigen a las ciudades, que tienen reputación de ser lugares donde la vida es más fácil.
Todavía ayer, los cantos y danzas comunitarios resonaban en las magníficas moradas de piedra y madera. Poco a poco cundió el silencio. Por eso, desde hace algunos años, Birol emprendió la tarea de recopilar, publicar y revivir el repertorio tradicional con una visión que engloba la defensa del patrimonio, del terruño y de la oralidad. Se apoya para ello en su prestigio de músico respetado en Estambul y cuenta también con su red de amistades fuera del país.
El Festival anual organizado en el mes de agosto en el Valle de la Tormenta sobre las laderas verde lujuriante de Rizé donde asoma la blancura de los minaretes, es para todos los públicos. Como en Bovel, aspira a reunir a jóvenes y viejos, a los que se fueron y a los que se quedaron. El canto se encuentra por doquier: se baila y canta, se camina y canta, se come y canta. Tradición obliga, se organizan veladas de compilación de cuentos, talleres de cocina tradicional, recogida de plantas silvestres…y se está muy orgulloso por haber conservado el laze, una lengua rara del grupo georgiano.
Idéntica pasión, idénticos objetivos, pero el encuentro era muy improbable. ¿Dónde queda Bovel, dónde está Rizé ? Sin embargo, como estaban hechos uno para otro, “Un puente sobre el Bósforo” los ayudó a reunirse. Esta asociación francesa sin fines de lucro de intercambios culturales con Turquía está al origen de una bella historia de amor hecha de música que tiene todo a su favor como para ser duradera.
Françoise Arnaud-Demir, intérprete de canciones populares turcas, investigadora e intérprete de canciones populares en el Instituto de Lenguas y Civilizaciones Orientales (INALCO) en París, fundó en 2004 la asociación “Un puente sobre el Bósforo” de la que es presidenta.
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La caligrafía, el arte de hacer que las palabras canten

(© Hassan Makaremi
“Del arte rupestre y los derechos humanos”, cuadro de Hassan Makaremi. )
La caligrafía persa recibe una serie de influencias, a diferencia de la caligrafía china, que permanece profundamente anclada en la tradición local, explica Hassan Makaremi, pintor calígrafo y psicoanalista iraní. Pero sea cual fuere la tradición en la que se inscriba, la caligrafía encarna nuestro “ser en el mundo”.
Durante el Festival de la Diversidad Cultural organizado por la UNESCO en mayo pasado, Hassan Makaremi pronunció, con el gran maestro chino Fan Zeng, una conferencia sobre “Miradas entrecruzadas sobre la caligrafía”. Entrevistado por Monique Couratier para El Correo de la UNESCO, explica cómo la caligrafía persa de estilo nas’taliq le permitió poner sus ideales en color y movimiento, en una búsqueda personal, enriquecida de intuición poética pero también de rigor científico.
¿Qué afinidades comparte con el maestro Fan Zeng y qué los diferencia?
Lo que nos acerca al maestro Fan Zeng y a mí es ante todo nuestra relación con la naturaleza. Observamos las mismas cosas y las transmitimos por medio de la caligrafía. Hay que tener presente que la caligrafía es un arte consistente en estilizar la escritura que fue inventado a partir de la observación de la naturaleza. En su inventario de formas visuales, Marc Changizi, investigador en el Rensselaer Polytechnic Institute de Troy, Estados Unidos, destacó unos cincuenta elementos que aparecen tanto en la naturaleza como en cuatro familias de escrituras: cuneiforme, jeroglífica, china y maya. En este sentido, tanto para el maestro Fan Zeng como para mí, la caligrafía encarna nuestro “ser en el mundo”.
¿Qué nos diferencia? Nuestra relación con el vínculo social. Nacida 4.000 años antes de la era cristiana, la escritura china permaneció muy arraigada en la naturaleza. Existe un vínculo directo entre los dibujos rupestres y los pictogramas, que de hecho no han cambiado desde hace seis milenios. Por eso, el hilo de tinta arrojado por el pincel del calígrafo chino continúa a través de los tiempos, convirtiéndose instantáneamente en caballo, buey o tigre. Sólo el talento de los maestros silabea el paso del tiempo.
Por el contrario, la caligrafía persa se caracteriza por haber recibido una serie de influencias. Pienso especialmente en las escrituras kufi (angulosa y geométrica) y naskh (ligera y redondeada) de inspiración árabe que la caligrafía abandonó desde el siglo XIV para volcarse en la naturaleza y ahondar en la dulzura de las curvas que caracteriza la escritura nas’taliq, estilo que por otra parte inspira mi obra. Para dar un ejemplo: el huevo está simbolizado por un rizo voluptuoso que parece volar con la ligereza de una pestaña…
Ese abrirse paso a través de otros imaginarios –mongol, árabe, turco, indio, etc.– que se refleja en el lenguaje de los cuerpos y por tanto en el gesto del calígrafo, hace que la caligrafía persa preste una atención estilizada al “hablante”, ese “ser deseante” que vive en la ciudad. Por su parte, la caligrafía china permanece acantonada en la naturaleza que sublima. ¿Por qué? No soy un especialista en filosofía de Extremo Oriente, pero pienso que se podría encontrar la respuesta en la distancia en relación al deseo preconizada por el budismo.
Su encuentro con el maestro Fan Zeng no se resume a una simple adición de similitudes y diferencias. ¿Tiene la impresión de haber establecido un diálogo real?

(Foto 2 : © DR
Versos de Sa’adi, célebre poeta persa del siglo XIII.)
El mero hecho de nuestra presencia uno al lado del otro ya es diálogo. Diálogo entre lo que nos es común y también entre aquello que nos diferencia. ¿El fruto de ese diálogo? ¡Simplemente la vida! Nuestro compromiso en trazar con el pincel la curvatura del universo constituye un mensaje que dice que la humanidad, aunque diversa, es una.
Si a menudo empleo la metáfora del árbol se debe a que la humanidad tiene raíces comunes que hacen su unidad y miles de ramas que hacen su diversidad (sus pueblos a la vez tan diferentes y mestizados) e innúmeras hojas tan ondulantes como los productos del genio creador. Sin sus raíces, profundamente ancladas en la tierra, sin sus ramas –de las que algunas mueren en tanto que otras prosperan– sin sus hojas en perpetuo “recomenzar”, el árbol no podría sobrevivir.
¿Y la violencia, me dirá usted? Proviene del hecho de que ciertos pueblos o individuos se piensan fuera de todo, fuera de ese “decorado” común a nuestra humanidad. Ahora bien, sin el sentimiento de pertenecer a la misma especie y sin el reconocimiento de la diversidad la humanidad no podrá sobrevivir. Tal es el mensaje de nuestro intercambio entre calígrafo chino y calígrafo persa. Tal es también el mensaje de la ONU, que se halla en el “Hall de las Naciones” de la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York del ilustre poeta persa Sa’adi [ver recuadro], y de la UNESCO, con la cual me sentiré honrado de proseguir mi colaboración en pro de la “diversidad cultural en diálogo”.
¿Por qué la caligrafía no floreció en Occidente? ¿Qué puede aportarnos ésta en la actualidad?

(Foto 3 : © Hassan Makaremi
“Derviche danzante”, cuadro de Hassan Makaremi. )
Desde el siglo XVI en Occidente se eligió la rapidez y la eficacia, especialmente en lo que se refiere al dominio de la naturaleza. En Oriente hemos preferido “decirla” en sus perfiles y su completitud, en sus curvas y sus silencios, siempre dejando un espacio para la interpretación y la libertad…
Lejos del científico de formación que soy la idea de renunciar al rigor, a la claridad y la concisión. Pero sé que el teclado de la computadora no reemplazará jamás a la mano. Y estimo que hoy la caligrafía representa un valor añadido. Porque en un movimiento cómplice con la naturaleza, como un derviche turnante, el gesto del calígrafo filósofo poeta hace “cantar las palabras” que dicen el Universo. Esto es la caligrafía: ¡alquimia de la vida!.
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La belleza del cisne

(© Fan Zeng
“La alegría de aprender”, obra de Fan Zeng (1998).)
La fuente del arte es la perfección del cielo y de la tierra, y la fuente de la cultura es la perfección de la naturaleza. Esta es la idea medular de la conferencia “Retorno a la naturaleza, retorno a los orígenes” que el calígrafo y poeta chino Fan Zeng pronunció el pasado mes de mayo en la UNESCO, durante la celebración del Festival de la Diversidad.
La naturaleza es sumamente generosa con la humanidad. No sólo le proporciona el aire, la tierra y el agua, esto es, los elementos necesarios para su existencia, sino también una serie de reguladores como la alternancia del sol y la luna, el soplo benéfico de los vientos y la caída bienhechora de las lluvias que vienen permitiendo a la humanidad desarrollarse indefinidamente desde sus albores.
Impacientes, los seres humanos han respondido a esa bondad de la naturaleza con la hostilidad. En el siglo pasado, un biólogo pronunció esta temible frase: “No podemos contentarnos con esperar los dones de la naturaleza, ¡tenemos que exigírselos!”. Como si fuésemos hijos malnacidos que levantan la mano contra su bondadosa madre… Como si fuésemos cocodrilos feroces y salvajes, prestos a devorar todo con las fauces abiertas, ignorando los límites de lo que la Tierra puede legarnos.
Hace más de veinticinco siglos, el gran filósofo chino Lao Tse clasificaba los componentes del universo en cinco categorías: lo visible, lo audible, lo tangible, lo invisible o “dao” (“perfecta existencia”, una especie de ley celeste comparable a la idea de Platón, el espíritu de Hegel y la finalidad transcendental de Kant) y, más allá de lo invisible, la naturaleza, “perfecta existencia en sí, espontánea y configurada así”.
En el budismo, la noción de “en sí” expresa la adecuación absoluta a la razón de las cosas, la concordancia y la pertinencia, atributos todos ellos de la naturaleza. Signo incorruptible de la inmensidad del tiempo y el espacio, esa existencia “en sí” perdura de forma omnipresente e ilimitada. Diez mil millones de años luz no podrían circunscribirla y serían insuficientes para dar cuenta de su duración.
Según Paul Dirac, solamente la ciencia matemática más sofisticada podría describirla. Hace ya doscientos años, Kant atribuía un puesto predominante a esta ciencia en su Crítica de la razón pura, como si hubiera previsto la inevitable supremacía del dígito que ha acabado por instaurarse paulatinamente.
No obstante, la naturaleza se diferencia de la racional –y un tanto árida– lógica numérica. Ofrece a la humanidad la plenitud de amor y dulzura que es inherente a la belleza del cielo y de la tierra. A este respecto, hemos de recordar la doctrina de Zhuang Zhou, un pensador chino del periodo “Primaveras y Otoños”, cuya sabiduría divina puede compararse a la de la diosa Atenea. Decía así: el cielo y la tierra son de una belleza muda y perfecta; las cuatro estaciones se suceden a un ritmo regular, sin prescripción alguna; y la miríada de seres se realizan tácitamente, conforme a la razón de las cosas.
Esta existencia en sí, desprovista por completo de logos, encarna la excelencia del cielo y la tierra que da libre curso a la creatividad del alma humana y acoge con generosidad a la pluralidad de inteligencias y talentos humanos. Las semillas de esta belleza perfecta esparcidas por todo el planeta se transforman en virtudes de sinceridad y veracidad, así como en expresiones estéticas. Entre los derechos innatos del hombre, no cabe duda alguna de que figura el “derecho a la experiencia estética”, aunque no esté expresamente consignado en los textos de las leyes, quizás porque se considere implícito. Desde la Antigüedad hasta nuestros días, la perfección del cielo y la tierra ha sido el manantial libre e inagotable de la belleza y diversidad de las culturas de nuestro mundo.
Querer superar a la naturaleza es pura vanidad

(Foto 2: © Fan Zeng
“Zhong kui apartando a los demonios”, obra de Fan Zeng (2007).)
En el Zhuangzi, Zhuang Zhou describe un pueblo llamado “hexu” que, en los tiempos más remotos de la Antigüedad, vivía exento de preocupaciones, comiendo a su guisa y vagando tranquilamente en compañía de animales y plantas. Nuestras representaciones imaginarias colectivas abundan en este mismo sentido. Desde Platón hasta Owen, pasando por Tomás Moro, Saint-Simon y Fourier, los hombres han alimentado siempre sueños maravillosos. De no haber sido así, la humanidad no sería lo que es. Si tuviéramos que renunciar a nuestros sueños, sólo nos quedarían la esterilidad y la insipidez. Toda nuestra vida estaría orientada hacia la muerte. Triste suerte la nuestra, si así fuese.
¿No creen ustedes que la UNESCO preconiza la diversidad cultural para abrir precisamente camino a la inevitable gran concordia universal, y para que la cultura humana con sus mil destellos conserve toda su belleza durante millones de años?
“Retorno a los orígenes” y “retorno a la naturaleza” son dos expresiones de una misma idea. La cultura se ha inspirado siempre en la naturaleza. Por mucho que las artes y las letras la imiten, y por mucho que las ciencias descubran aspectos suyos, querer superar a la naturaleza es pura vanidad. A una ecuación descubierta por Maxwell en el siglo XIX debemos avances tecnológicos que van desde el micrófono a la industria aeroespacial. Sin embargo, Maxwell no inventó nada nuevo. Antes de que él naciera, antes incluso de que la Tierra existiese, esa ecuación ya estaba inscrita en algún lugar del universo.
Se dice que las artes y las letras están dotadas de un poder divino. Esto sólo son palabras de artistas que tratan de consolarse. En realidad, y a pesar de su recurso a la exageración artística, la humanidad sólo puede empeñarse en tareas que están a la altura de sus fuerzas, mientras que el menor movimiento del universo, dotado de una fuerza majestuosa, basta para estremecer al planeta entero. Los ciclones y los maremotos sólo son una leve muestra de la fuerza de la naturaleza y, cuando la magnificencia de ésta se transforma en terror, la humanidad se ve reducida a la condición de entidad ínfima. Kant ya nos dijo que distanciándonos un poco de la terrorífica potencia de la naturaleza, ésta podía convertirse en objeto de placer estético. No obstante, para experimentar ese placer no necesitamos forzosamente esa fuerza pavorosa de los elementos naturales, tenemos también otras cosas, como este Día Mundial de la Diversidad Cultural, por ejemplo.
La avidez devora el alma

(Foto 3: © Fan Zeng
“El canto de un pescador”, obra de Fan Zeng (2009).)
En la Antigüedad y las épocas clásicas, la humanidad vivía esencialmente de la agricultura y la ganadería, tenía fe en la naturaleza y se sentía cercana de ella. Los hombres le profesaban respeto y afecto, y no se mostraban arrogantes con ella. Luego, la industrialización exacerbó sus deseos, y ahora la avidez les está devorando el alma.
A principios del siglo XX, el británico Toynbee y el alemán Spengler nos advirtieron de los riesgos del síndrome del capitalismo, que se han confirmado hoy, al mismo tiempo que la perspicacia de estos dos eminentes pensadores. En estos momentos en que los avances de la tecnología van unidos a un consumo voraz, nuestro planeta se ve cernido por un peligro que cada vez se hace más atronador.
Si rendimos homenaje a las culturas originales, lo hacemos por su sabiduría, elegancia, autenticidad y simplicidad. Son la expresión de la pureza de alma de los antepasados. Bien es verdad que después han adquirido la coloración de lo sagrado, pero en la medida en que la religión cumpla su misión de reconfortar el alma humana, podemos considerarla fundamentalmente como un arte.
Les culturas no están regidas por los principios de evolución enunciados por Darwin o Spencer. Una obra reciente no es superior a otra anterior. La toma de conciencia y el esfuerzo por lograr la confianza y la concordia de que ha dado muestras la humanidad en esta jornada de intercambios pluriculturales nos iluminarán para siempre con su luz conmovedora y alentadora.
“En toda sociedad, ya sea de hombres o animales, la violencia genera tiranos, la clemente autoridad crea reyes. El león y el tigre en la tierra, el águila y el buitre en los aires, reinan sólo por medio de la guerra, dominan por el abuso de la fuerza y la crueldad. En cambio, el cisne es el rey de las aguas en virtud de las cualidades en que se fundamenta un imperio de paz: la grandeza, la majestad y la suavidad […]” (Buffon, Historia natural de los pájaros, tomo IX, “El cisne”). Hagamos votos todos juntos por la paz y la gran concordia de la humanidad, por que el cisne conserve perpetuamente su hermosa nobleza
Fan Zeng, poeta y pintor. Es uno de los más grandes calígrafos chinos actuales. Es autor de El viejo sabio y el niño (obra traducida al francés y publicada en este idioma en 2005).
Nombres citados, por orden de aparición en el texto:
Lao Tse, filósofo chino (vivió entre 604 y 479 a.C.)
Zhuang Zhou, filósofo taoísta (siglo a.C.)
Platón, filósofo griego (siglos V-IV. a.C.)
Georg Wilhelm Friedrich Hegel, filósofo alemán (1770-1831)
Emmanuel Kant, filósofo alemán (1724-1804)
Paul Dirac, físico y matemático británico (1902-1984)
“Primaveras y Otoños”, periodo de la historia china que va del siglo VIII al siglo V a.C.
Atenea, diosa griega de la sabiduría
Robert Owen, industrial y socialista utópico galés, padre del cooperativismo (1771-1858)
Tomás Moro, jurista, historiador, filósofo, teólogo y político inglés (1478-1535)
Claude-Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon, economista y filósofo francés (1760-1825)
Charles Fourier, filósofo francés (1772-1837)
James Clerk Maxwell, físico y matemático escocés (1831-1879)
Arnold Joseph Toynbee, historiador británico (1889-1975)
Oswald Spengler, filósofo alemán (1880-1936),
Charles Robert Darwin, naturalista inglés (1809-1882)
Herbert Spencer, filósofo y sociólogo inglés (1820-1903)
Georges-Louis Leclerc, conde de Buffon, naturalista francés (1707-1788)
Diversidad, sinónimo de cultura

(© DR
“Mou-ak” (danza folclórica). Obra del artista coreano Kim Ki-Chang, donada a la colección de obras de arte de la UNESCO en 1982. Fotografía: Patrick Lagès.)
Un largo periplo desde China hasta el Irán, guiados por la brújula de la caligrafía; un nostálgico recorrido por París, tras los pasos de un fotógrafo japonés; una peregrinación a los orígenes del kung fu, arte marcial chino hoy internacionalizado; la vuelta al mundo de la seda tailandesa; una correría por Turquía al son de la música bretona… Este mes, El Correo de la UNESCO dedica sus páginas a la diversidad cultural
Este año, la celebración del Día Mundial de la Diversidad Cultural (21 de mayo que ya paso) cobró un relieve excepcional. A lo largo de todo el mes de mayo, decenas de artistas llegados del mundo entero dieron testimonio de la riqueza del patrimonio cultural de la humanidad, en el marco del primer Festival Internacional de la Diversidad Cultural. Celebrado simultáneamente en varios países y en la sede de la Organización, este evento ha mostrado palpablemente la profunda afinidad existente entre la cultura y la diversidad, de la que El Correo de la UNESCO se hace eco en el presente número.
La relación entre la cultura y la diversidad es una relación de fundamento mutuo. En efecto, la cultura es la especificidad de un modo ser original, reconocible por sus obras y sus signos, que se enorgullece con razón de ser totalmente distinto de cualquier otro modo de ser y, al mismo tiempo, es una apertura a todo lo que parece ser diferente, una fascinación por lo inédito. Por eso, la cultura es, a un tiempo e igualmente, una profundización de la diferencia y una construcción permanente de lo universal, que son siempre inacabadas e inagotables. Así considerada, la cultura es simplemente el trabajo de la diversidad, esto es, la explicitación y el enriquecimiento de esta última. Podríamos decir que no hay diversidad sin cultura y, viceversa, que no hay cultura sin diversidad.
Esta observación cobra su plena fuerza en un mundo que se ha convertido, por primera vez, en un espacio integrado de diversidad y ha dejado de ser un ámbito en el que se yuxtaponían presuntas diferencias. Hoy en día, habitamos una Tierra poblada por una sola humanidad y, probablemente, por un solo reino viviente formado por la totalidad de las especies. El concepto que nos permite entablar una reflexión sobre este estado de cosas, determinante para el destino de la humanidad, es el concepto de diversidad.
Sólo este concepto emana a la vez de una referencia a lo universal y de una consideración de las singularidades, proclamando ambas conjuntamente. Así considerada, esta noción ofrece al “espíritu de los hombres” un nuevo enfoque de su condición común, que es el único capaz de responder a la realidad de su destino también común. Es fundamental que la diversidad se convierta en el recurso de la comprensión humana del mundo.

(Photo 2 : © UNESCO/Georges Malempré
Mujer de las Islas Célebes (Indonesia).)
Desde la proclamación de su Constitución en 1945, la UNESCO se esfuerza por promover la diversidad. Su acción más reciente en este ámbito se ha traducido por la adopción de la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural en 2001 y de la Convención sobre la Diversidad de las Expresiones Culturales en 2005. El Festival Internacional de la Diversidad Cultural, celebrado este año simultáneamente en toda una serie de países y en la sede de la UNESCO, ha tenido por objeto mostrar la afinidad esencial que se da entre la cultura y la diversidad.
Haciéndose eco de este Festival, este número de El Correo de la UNESCO se asocia a la celebración de la diversidad cultural.
Françoise Rivière, Subdirectora General de Cultura de la UNESCO
Información de http://portal.unesco.org/
miércoles, 1 de julio de 2009
MUERE MICHAEL JACKSON


Ha fallecido el cantante Michael Jackson después de sufrir un paro cardiaco en su casa de Los Angeles. El ‘Rey del Pop’ fue trasladado al hospital y los médicos no pudieron salvar su vida según publica Los Angeles Times.
Una llamada producida a las 12:26 minutos de la tarde hora californiana (21.26 en España) alertó a los servicios médicos de la necesidad de una ambulancia en la dirección del cantante en Holmby Hills, en Los Ángeles.
Al parecer Jackson, recibió reanimación cardiorespiratoria antes de trasladarlo al hospital de la Universidad de California (UCLA) por un equipo de paramédicos del cuerpo de bomberos. Pero ya nada se pudo hacer…
Gracias Michael por todos esos buenos momentos que nos diste con tu genial voz, y unos movimientos de baile imitados por todos…Hoy es un dia muy triste, muere un genio criticado y aclamado al rededor del mundo, pero en definitiva un genio con un talento brutal…muere Michael Jackson……R.I.P.
Videos de You Tube http://www.youtube.com/results?search_query=michel+jason&search_type=&aq=f
domingo, 24 de mayo de 2009
El síndrome del escafandrista
© Mission Archéologique Française (Libia)
“Me ocurrió encontrar un solidus de oro rarísimo, pero la emoción que me embargó en ese momento no debía nada al valor monetario del objeto”, escribió Jean-Marie Blas de Roblès .
En las antípodas de la caza del tesoro, un cazador de sueños nos relata la emoción que lo invade cuando “trae fragmentos de belleza desnuda de las profundidades del olvido”. De 1986 a 2001, el escritor francés Jean-Marie Blas de Roblès participó en excavaciones submarinas en la costa libia, explorando esa “parte invisible de nosotros mismos” que debemos proteger con gran cuidado y respeto.
Todo comenzó en 1985. Apenas regresó de su primera participación en las excavaciones terrestres de la Misión Arqueológica Francesa en Libia, Claude Sintes, [Director del Museo de Antigüedades de Arles] se apresuró –uno de los privilegios conferidos por la amistad-, en compartir conmigo su experiencia: volvía de Apolonia, había visto Cirene, Sabratha, Leptis Magna, vestigios griegos y romanos que sobrepasaban en magnitud todo cuanto conocíamos o hubiéramos podido imaginar. Insistía en que yo no tenía siquiera idea de ese paraíso; ciudades enteras sepultadas bajo la arena, a orillas del mar, en paisajes espléndidos.
Pero había todavía mucho más; nadie o casi nadie había pensado en explorar los fondos marinos de esa costa y todo permanecía tal como había quedado desde el siglo VII a. de C. ¿Podía imaginar siquiera los fabulosos hallazgos que tal cosa podía representar? Por supuesto restos de barcos antiguos –la costa de las Syrtes es, desde siempre, una de las más inhóspitas del mundo- pero también arquitecturas sumergidas, estatuaria, materiales sumamente diversos…Pues bien, ¡había obtenido la autorización necesaria como para organizar una campaña arqueológica submarina el verano entrante!
Sintes se ocuparía del aspecto técnico de la expedición; quedaba por resolver el problema de contratar el personal. Al no permitir el régimen libio el pequeño comercio la cuestión del avituallamiento no sería nada fácil. En cuanto a las condiciones propias de la excavación y el alojamiento el tema se presentaba incluso peor; el término “espartano” era un delicado eufemismo para caracterizar la situación. Por lo tanto además de técnicos de la mayor confianza, se necesitaba gente de terreno que no vacilara en ningún momento en arriesgarse al máximo. Por mi parte, tenía conocimientos suficientes de arqueología y una experiencia marina real. También tenía costumbre de vivir en un medio aislado. Si a todo esto, además de excavar, no me disgustaba cocinar, ¡sería el primer contratado!…
Así empezó la aventura. Acepté lleno de alegría. Por acompañarlo a Libia hasta hubiera hecho la limpieza, sin imaginar que mi participación empezaría, como para el resto de los miembros del equipo, por ese tipo de tareas.
En agosto de 1986, tras tres días de viaje, estábamos listos para emprender el trabajo. La primer jornada la dedicamos a hacer habitable nuestro hogar, una casa en ruinas de la época de la colonización italiana infestada de escorpiones y grandes cucarachas marrones. Al día siguiente, un primer reconocimiento del sitio con gafas y tubo confirmó las observaciones del arqueólogo estadounidense Nicholas Flemming, quien, tras primeras tareas de registro había señalado en 1957 que las estructuras sumergidas del puerto de Apolonia eran bien visibles y justificaban sin lugar a dudas las excavaciones que íbamos a comenzar.
Desde un punto de vista más egoísta descubrí de inmediato un universo que creía reservado a la literatura. De golpe me vi transportado a un mundo donde Julio Verne competía con H. G. Wells ; Veinte mil leguas de viaje submarino y La máquina del tiempo confundidos en un mismo goce: ¡la sensación aguda, la certeza de contemplar una Atlántida abandonada!
Me enamoré de Grecia por mi afición a los presocráticos y de la Antigüedad por ese bautismo en las tibias aguas de Apolonia. Diestro en la pesca con arpón desde mi primera juventud, los fondos submarinos –praderas de laminarias, cavernas rocosas erizadas de gorgonas, frías ondulaciones de arena- eran mero pretexto para el acecho y el acercamiento a presas que mi imaginación ya había pescado. Estos paisajes casi banalizados por la costumbre, adquirieron en esta oportunidad dimensiones fantasmagóricas: aquí una alineación de bloques ciclópeos ensamblados a cola de golondrina, allí una torre cuadrada, más lejos rampas para trirremes esculpidas en la roca y en dos metros de agua un vivero descrito por Vitruvio [arquitecto romano del siglo I a. de C.], acondicionado para pulpos y morenas…
Alrededor, entre cada piedra, cada estructura más o menos discernible bajo su manto de algas, existían visibles, alcanzables con un simple movimiento de brazo, decenas, centenas de objetos que habrían merecido hallarse en los museos o por lo menos en las cajas de archivo de los arqueólogos, cuerpos o bases de ánforas de épocas diferentes, asas selladas en Rodas del siglo VI a. de C., cuencos romanos, jarrones decorados más o menos íntegros…
Un mundo yacía allí, petrificado como luego de un cataclismo, ofrecido a la mirada de quienes se atrevieran a interesarse en él. De Apolonia, el puerto griego de la antigua Cirene cantado por Píndaro o Calímaco no quedaba sino una franja de tierra roja sembrada de columnas bizantinas, un teatro instalado en el flanco de una colina y varias construcciones posteriores. Sin embargo, a pocos metros de la costa, una Pompeya sumergida esperaba sus visitantes. Una increíble bendición para el científico, un verdadero regalo de los dioses para el soñador que todavía soy.
Aventura y desventuras
La arqueología submarina, lo sabemos, no difiere en nada de la arqueología terrestre; ambas emplean técnicas similares, aun cuando las excavaciones subacuáticas son algo más complicadas de realizar y necesitan un material y competencias específicas. En nuestro caso, las condiciones de trabajo fueron particularmente complejas. A falta de barco, debimos transportar las botellas y los equipos a pie, hasta la playa. Para aprovechar nuestra presencia decidimos realizar dos inmersiones diarias. Tres horas por la mañana seguidas de la recarga de las botellas de oxígeno en la orilla y luego tres horas bajo el agua en la tarde. Después, había que llevar de nuevo el equipo a la reserva, proceder a su limpieza y mantenimiento, inventariar nuestros hallazgos…y recién entonces, empezar a cocinar.
Contando el equipo de tierra, tenía todas las noches a una docena de personas que alimentar. La misión contaba con una despensa bien provista en queso fundido, jugo de naranja en polvo, especias y galletas… Como era imposible procurarse ningún alimento en las tiendas del Estado, comprábamos a nuestros amigos libios azúcar, fideos y arroz, productos que yo necesitaba para cocinar los platos rápidos que aprendí de mi madre. Pese a que el pescado solía mejorar nuestro menú –especialmente meros que pescábamos en apnea los viernes- todavía me pregunto cómo pudimos escapar a un motín. Por si fuera poco, sólo podíamos utilizar agua de cisterna y era necesaria buena dosis de inconsciencia para quitar las larvas de mosquito de los vasos antes de beber.
Después de la cena, diario de las excavaciones, té a la menta en la terraza, estando atento a los escorpiones que muy subían hacia la luz.
En quince años de misiones la lista de nuestras desventuras bastaría para desalentar a todo pretendiente a arqueólogo: serpientes entre las sábanas, escorpiones en el calzado, pesca con granada no lejos del sitio donde estábamos buceando, disparos de advertencia con ametralladora pesada a nuestra Zodiac si por caso aproximábamos a una zona prohibida, desaliento por las condiciones marinas, etc. Y, por sorprendente que pueda parecer, ninguna de estas condiciones logró menguar mínimamente la dicha de participar en esta empresa.
Dionisos, el nacido dos veces

Desde la campaña de 1986, nuestros resultados fueron tan alentadores que el equipo submarino obtuvo el privilegio de estudiar el puerto de Leptis Magna. Al año siguiente, una prospección conduciría al reconocimiento de un muelle sumergido que modificó sensiblemente la importancia de esta ciudad de la época severiana [fin del siglo II y comienzos del siglo III]. El estudio cuidadoso del puerto de Apolonia permitió no sólo entender su evolución desde sus orígenes griegos hasta su abandono en el siglo VII, sino también determinar el coeficiente de hundimiento de las tierras responsables de su parcial inmersión. Tales trabajos condujeron al descubrimiento de un pecio helenístico y de incontables cerámicas, monedas y esculturas.
Entre las motivaciones iniciales de mi compromiso –el espíritu de aventura, la amistad, los textos de Albert Camus [francés, premio Nobel de literatura, 1957] sobre Tipaza o Djemila [dos sitios argelinos del Patrimonio Mundial de la UNESCO]– jamás existió la de “caza del tesoro”. Me ocurrió encontrar un solidus de oro rarísimo, pero la emoción que me cortó la respiración en ese momento no debía nada al valor monetario del objeto. Provenía en cambio de los destellos de ese pequeño sol girando en el azul como un espejo, al indecible gozo de haber traído de las profundidades del olvido un fragmento de belleza desnuda. Un proceso muy cercano, finalmente del que se da en la escritura y del que Le Syndrome du scaphandrier, (El síndrome del escafandrista), del novelista francés Serge Brussolo, brinda a mis ojos una de las metáforas más justas; un cazador de sueños se sumerge día tras día en las tinieblas nocturnas; de ese universo paralelo, suben toda suerte de ectoplasmas, de extrañas ficciones que se incrustan en lo real y llegan a existir.
Quince años más tarde, otro descubrimiento ilustra todavía mejor las razones de mi perseverancia. Durante las excavaciones submarinas de los viveros romanos de Apolonia, tuvimos la suerte con Claude Sintes de exhumar una estatua de Dionisos. Una vez subida a tierra, su estudio reveló que completaba una estatuilla hallada en 1957, aquella que Nicholas Flemming sostenía como si fuera un recién nacido salvado de las aguas, en una foto que lo mostraba al volver de una de sus inmersiones. A casi cincuenta años de intervalo, acabábamos de reconstituir un “Dionisos ebrio” que había atravesado el tiempo poniendo al descubierto no sin cierta ironía su apodo del dios “nacido dos veces”.
Más que ninguna otra disciplina, la arqueología renueva vínculos, y reconcilia a seres que el paso de los siglos ha separado. El patrimonio subacuático es más directamente accesible, con frecuencia mejor preservado y más homogéneo que su correspondiente terrestre. Además está inexplorado. Si se piensa en los mil quinientos kilómetros todavía misteriosos de la costa libia es muy fácil convencerse de que esa parte invisible de nosotros mismos debe protegerse con tanto cuidado y respeto como la parte emergida.
Jean-Marie Blas de Roblès, escritor, filósofo, arqueólogo francés, nacido en 1954 en Sidi-Bel-Abbès, Argelia, es autor entre otros libros de Libye grecque, romaine et byzantine (Edisud, 2005). Galardonado con el premio Médicis 2008 por su última novela Là où les tigres sont chez eux (Zulma, 2008).
Foto 2 : © Mission Archéologique Française (Libia)
El "Dionisos ebrio" reconstituido.

